EN EL METRO
Con la sensación de que mis días están contados,
que puedo contarlos al revés hasta el infinito,
viajo de estación en estación
en un tren iluminado por la luz de sol
y los rostros de mis compañeros de viaje
vivos en el olvido
y las dimensiones del amor

Hay un bebé en un rincón
que muerde las manos de su mamá
y ve todo esto por primera vez
Hay una viejita
que nunca más pasará por aquí

Estoy solo en el viaje
pensando en un idioma
que nadie más puede entender
El tren pasa el sol
de mano en mano
de cara en cara
derramándose suavemente
como huevos batidos en un cuenco

Mis días están contados. Puedo contarlos
al revés hasta mi muerte,
hacia delante hasta mi nacimiento.
Hay tiempo suficiente para el amor
entre estación y estación.
Cada vuelta de las ruedas
me acerca más a tu saludo,
me aproxima a tu despedida.
Traducción de John Oliver Simon