LA TORTUGA
Los gringos jóvenes se hacen viejos aquí
en sombreros de paja con cintas de seda
como se usan en los yates a miles
de millas de cualquier parte, comiendo mariscos
bajo el viento suave de la terraza
del restaurante La Tortuga
tomando pepsi al son de los mariachis
con sus gringuitas al lado
con toda su risa güera.

Los mexicanos jóvenes se hacen viejos
en la azotea al otro lado del callejón
con el pecho desnudo al rayo del sol
subiendo por la rampa
carretillas con carga de concreto
vaciándolo en la rejilla de acero
y extendiéndolo después con las palas grises. Se dice
que cada uno de ellos nos debe billones
de dólares americanos recién impresos.
Traducción de Elsa Cross