LOS REYES DE LA SALSA
La banda de salsa se va a las estrellas
y el perrito chillón de al lado se une
para acompañarlos, o tal vez sólo
lo están torturando para oir cómo chilla

como agua que gira al revés
en el desagüe al sur del ecuador
y el dinero se traduce en un montón
de papeles multicolores remojados en sal

en la ropa sucia, en todas partes
los reyes del ritmo del nuevo barrio perdido
tocan hasta el amanecer en un generador oxidado
como si no hubiera luna ni tampoco

un mañana más empinado, mas ridículo
que la busca inesperada de un sueño
o un capitán del alma que nos lleve
más allá de los caminos conocidos del mar

para hablar con representantes
de todas las especies de la tierra.
que haya otra canción fuera de foco

para marimba y arpa judía
sin cuerdas de intercambio cultural galáctico
luego que vengan los delfines por ahora

para llevarnos brillando desde aquí
adonde su lenguaje se traduce instantáneamente
en transparentes laberintos de sueño.
Traducción de Mónica Mansour