REINA
La gata ciega caza aves
por el olor de sus alas en la sombra.
Sigue la huella de un disturbio en el cerebro.
Un lenguaje vuela hacia la luz del sol.
Bocanada de plumas.
Se congela en el patio trasero
recordando cómo le respondían.
Su brinco atina al sitio exacto del camino.
Otras veces choca contra ruedas de bicicleta,
zapatos de niñas, cualquier cosa que se mueva.
Pide su cena en español.
Recuerdos brillantes cantan en las ramas.
El amor está lejos en el aire
y no deja rastro de su paso.
Traducción de Juvenal Acosta