Ana Emilia Lahitte

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PALABRAS PRELIMINARES

P O E S Í A

(fragmento)

         La poesía es un préstamo de infinitud, una zona de riesgo de lo salvado.
         Podemos atribuirnos su propiedad intelectual, pero no su misterio.
         El poema será siempre el más allá de sí mismo. A no ser que se trate del poema-objeto, con su artesanía manipulada, desvirtuada por la ausencia de rigor específico y por su deplorable rol protagónico en el gran show de la vida social de la literatura.

[.....]

         El poeta ama su soledad. El poema ama su identidad.
         Son sus sosías quienes intentan, en vano, desnaturalizar la vigencia de un lenguaje cuyo silencio esencial pronuncia el universo. Surge allí una dimensión innombrada, dueña absoluta de lo inexpresable, que la poesía se encargará de deslindar. Y no serán precisamente las palabras, sino la Palabra, quien nos conduzcan al poema. De ahí que la versión última del texto poético suela resultar secretamente distanciada de la interioridad creadora que lo origina y que en esos espacios virtuales surjan los ismos y espejismos de originalidades a ultranza. No obstante, cuando irrumpe en escena ese huésped deseado e inequívoco que es el talento, no dudamos en afrontar, valorar, admirar la independencia innovadora de la “belleza otra” y sus memorables rupturas generacionales.

[.....]

         De cualquier manera, al margen de escenarios y teorías, de proclamas, debates, mercados y abalorios, sin el acoso del “éxito” (intruso demasiado infatuado para merecer aproximarse, siquiera, a lo perdurable), la posteridad se defiende sola. Y el poeta, si lo es, celebra su destino. Lo hace expresándose con el más desnudo y natural de los gestos: el que se nos da en la sellada transparencia de una voz, a veces inaudible, donde vida y muerte conciben para lo humano la traducción de su mensaje. Allí, la inmediatez y lo cósmico, lo existencial y lo visceral, lo ambiguo y lo secreto, que abisman y enriquecen la expuesta soledad del artista, fundan su inalienable libertad creadora.

[.....]

         Resulta absurdo intentar “explicarlo”: la poesía se vive, se goza o se padece, se gesta o se sublima, se humilla, se hiere o se consagra, tras la ardua batalla por el merecimiento esencial de la Palabra, que tanto se parece al silencio. “Lo demás, es literatura”.

DATOS BIOBIBLIOGRÁFICOS

         Nació y vive en la ciudad de La Plata, Buenos Aires, Argentina. Su actividad sociocultural es incesante, proyectada prioritariamente al interior de su país o auspiciada por países extranjeros.

Libros publicados

Ha publicado 23 libros (poesía, narrativa, ensayo, teatro y periodismo)

Antologías

Integra numerosas antologías.

Premios y distinciones

Entre otros:

  • Pluma de Plata del PEN Club Internacional, Centro argentino, 1980
  • Puma de Oro de la Fundación Argentina para la Poesía, 1982
  • Primer Premio Nacional de Poesía (Región Buenos Aires), 1983
  • Premio Consagración “Roberto Themis Speroni”, de la Sociedad de Escritores de la Provincia de Buenos Aires (SEP), 1994
  • Premio Bienal de la Cámara Argentina de Publicaciones, 1994
  • Premio Konex, diploma al mérito, 1994
  • Beca del Fondo Nacional de las Artes (Creación) por “Cinco Poetas capitales: Ballina, Castillo, Mux, Oteriño y Preler”, 1995
  • Premio “Paul Harris Fellow”, del Rotary Club Internacional, 1995
  • Invitada para dictar un curso de poesía contemporánea en la Fundación Argentina de la Ciudad Universitaria de París, 1996
  • Premio de Literatura Homero Mansi, 1997
  • “Summa” (1947-1997), poesía, obra completa, edición de homenaje de la Municipalidad de La Plata, 1997
  • Premio de Poesía “Esteban Echeverría”, de Gente de Letras, 1999
  • Segunda Edición de Homenaje de SUMMA, poesía, obra total, Municipalidad de La Plata, 2001
  • “El cuerpo”, poema. Edición de Homenaje de su Taller de Poesía, 2001
  • Gran Premio de Honor y Puma de Oro de la Fundación Argentina Para la Poesía, 2001
  • Es designada Ciudadana Ilustre, por la Municipalidad de La Plata, 2001

Traducciones

Su obra ha sido traducida al inglés, francés, alemán italiano y portugués.

Becas e invitaciones

Becaria de la OEA en México (1966) y del Instituto de Cultura Hispánica de Madrid (1969, 1972 y 1975); invitada por Inter Nationes de la República Federal Alemana; por el Ministerio de Prensa de Austria, el Ministerio de Educación y Cultura de Bélgica y por Italia, su labor específica se extiende a toda América Latina, donde ha difundido y difunde la poesía argentina contemporánea.

Colaboraciones

Colabora en las principales publicaciones específicas.

Otras actividades

Ha sido directora del Centro de Documentación e Información Pedagógica de la Provincia de Buenos Aires; Asesora literaria de Radio Universidad Nacional de La Plata; Secretaria técnica del Departamento de Teatro de la Escuela Superior de Bellas Artes, jurado de premios provinciales, nacionales y extranjeros. Sus ciclos radiales de “País Total” superaron las 1.500 audiciones.

Su Taller de Poesía y el Grupo de Hojas y Cuadernos de Sudestada cumplen
20 años y acredita más de 300 publicaciones editadas con su sello.

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Ana Emilia Lahitte

POEMAS
LAS LARGAS AMISTADES

						
Las largas amistades.
Las amistades densas trabajadas
como el cuero y la roca.
Con lentitud.
Asiduas o distantes.
Con pausas de violencia o mansedumbre
elemental.

Importa
esa extraña lealtad
las limpia cepa de moderada luz
la fe certera
y esa forma de amor apaciguado
que busca perdurar
y lo consigue.

Pocas veces
abarcan el tiempo que la vida
concede a nuestra sombra para abarcar
el mundo.
Pero las amistades fundadas
verdaderas
atraviesan la muerte con natural certeza
sin dudar que los rostros
los nombres        las edades
que fueron avanzando
devastando
no tienen validez en la serena
continuidad de puente
a veces sumergido
que las profundas largas amistades
extienden con el ritmo del sol
o el arco iris.
APRENDIZAJES

						
Comienzo
a perder instantes.

A perderme.

Una décima de segundo.
Un milésimo de silencio.

Nada me despoja.
Todo me desnuda.

Es lo infinito que regresa.

Aprendo
a habitar el esplendor
de la sombra.
POSDATA

						
La toma de conciencia
de haber sido saqueados a destiempo
llega después
cuando el morir se ha vuelto
un latido obsesivo
y acompaña los pasos.
OFICIOS DE LA MUERTE

						
La veo
trabajar en cal pensante
como si su lujuria de tinieblas le permitiese
 inscribir en tierra todos los nombres
de la soledad.

Pero aún no pudo enterrar
 mi sombra.

Tampoco
la ración de sangre sola
que cada muerto cava en humildad.
T R A B A J O S

						
No importa si lo llamo
hombre o Jesús.
Su gran silencio importa.
El de la Cruz
restaña los maderos.

No es bueno 
que su sangre prosiga penetrándolos.
Devoraron su carne  los milenios
y aún insiste en sangrar.

Son desprolijidades
que a los hombres les tiene sin cuidado.
Pero Alguien sufre
al mirarlo.

Herrumbrado el incienso
limpiar la cruz
ahora es su trabajo
C E T R E R Í A

						
Liebre, venado, faisán.

No me atrae la caza
ni me gusta alinear la carne roja
en bandejas de plata.

Pero el halcón
acaba de traerme tus ojos.

Amo la cetrería.

Mañana
ha de traerme tu mirada.
ATRAPADOS

						
Sólo tengo de vos
una fotografía con pómulos rasantes
tu pelo de llanura sobre los hombros tensos
y sin brazos
—no he podido inventarlos todavía—
y tu extraña manera
de acompañarme a solas 
de este lado del mar.

Vivías en París
(lo especifica el dorso de la fotografía)
ignoro si habrás muerto.
Importa
el desamparo de tu mirada inmensa
que me atraviesa
y sigue camino a mis espaldas
sin dejarme jamás.

Mirás hacia el vacío.
Un abrazo
sin tiempo que se abraza a sí mismo.
Mirás
como buscando la huella de un albatros.
Algo que implora
un límite para poder llegar.
         
Ni siquiera conozco tu sombra.
Sin embargo
 regreso sin descanso
y me tiendo a tu lado en tu voz
en tu sed
en el tacto insaciable 
con que rastreo a ciegas tus rasgos
con mis dedos.
Y te llevo a mi piel.
Y siento que tus muslos 
aprietan con el celo de lo deshabitado.

Gozamos
el secreto pacto
 de lejanías 
         que anuda nuestros cuerpos
 en una memorable batalla despojada
de heridas y arrogancias.

Una trama ilesa
bellamente perversa insiste en atraparnos.
Y estamos atrapados
aquí
en el Sur más sur.
En esta factoría de la imaginación oculta
 en el reverso
de los acantilados.
AMANTES CLANDESTINOS

						
Uno va internándose
 en la fatiga horizontal que llega 
a seducir los huesos 
y el silencio
como si fuesen huéspedes fugaces
o amantes clandestinos.
Y un día 
nos sorprende descubrirnos
dueños de una morada
abierta a la intemperie de toda soledad.

Vamos tendiéndonos
junto a nuestra sombra     arropándonos con ella.

Hay  un cambio de piel
que nos desnuda.


Y la fatiga invade.
Murmura otros idiomas
que no son extranjeros pero emplean
sin voz
otras palabras.

Para no herirnos.
Para no decirnos que hemos comenzado
a habitar el adiós.
LEALES CAMARADAS

						
Al final de la vida
ni siquiera hacen falta ideas
para poder pensar.

Piensan por nosotros
la desmemoria y el olvido.

Leales camaradas.
Alguien en quien confiar.