Ana María Cué

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PALABRAS PRELIMINARES

Cuando yo hago un poema siento que el poema me hace a mí, es decir, cambio con el poema, el poema me configura, me refleja, me dice quién soy. En la medida que invento el poema, el poema me inventa a mí, porque es imprescindible bucear en el fondo de uno mismo, para encontrar la palabra que sigue. Poesía es, entonces, revelación y descubrimiento. Una de las primeras cosas que descubrí es que lo esencial es indecible pero que, no obstante, estoy condenada a hablar porque somos la voz de lo que amamos. Ser poeta no es un oficio, ni siquiera una elección. Ser poeta es un destino y por ello el único camino de libertad posible. Vivimos entre límites, pero en lo más entrañable sentimos que no hay límites. La poesía es para mí esa búsqueda constante y sin respuesta. Y agregaría que ante la falta de respuesta a la vida, la poesía crea presencias que nos ayudan, nos sostienen, nos salvan.

DATOS BIOBIBLIOGRÁFICOS

Ana María Cué nació en Rosario, Argentina. Es ampliamente conocida por su labor pianística en la Argentina y en el exterior. Realizó estudios de Letras en la Facultad de Filosofía y Letras de Rosario y actualmente es profesora de Literatura Pianística y Titular por concurso de la Cátedra de Piano en la Escuela de Música de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario.

Libros publicados

  • Poemas Monótonos, 1970.
  • Poemas (1974) Edición Mantrana 7000
  • Muestra Poética", obra compartida con otros poetas (1978)
  • Dos y Dos (1978) Edición Laberinto, también compartida
  • En 1988 publica "Cara y Cruz", Edición El Lagrimal Trifurca.

Premios y distinciones

  • En 1972, en el certamen nacional organizado por la Fundación "Dr. Isidoro Steinberg", Buenos Aires, es seleccionada como "Nueva Poeta 1972"
  • En 1973, su libro inédito "Tiempo Ajeno" es seleccionado en el Concurso Internacional de Poesía en Castellano "Premio Apollinaire", realizado en Palma de Mallorca, España.
  • En 1973 obtiene el Segundo Premio en el Concurso de Poesía "José Pedroni", organizado por la Subsecretaría de Cultura de Santa Fe.
  • En 1975 recibe la distinción "Premio Pluma de Plata", otorgado por el Nucleamiento de Escritores Argentinos, sección poesía, de Santa Fe.
  • En 1979 es distinguida en la Selección Nacional de Poesía en un concurso organizado por la Fundación Givré de Buenos Aires.

Colaboraciones y recitales

Publica de manera continua en diarios y revistas especializadas, y realiza recitales poéticos, participando en ciclos organizados por la Subsecretaría de Cultura de la Provincia, de la Municipalidad de Rosario, Amigos del Arte, y otras asociaciones culturales.

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Ana María Cué

POEMAS

Poema
   
Tu recuerdo es tan hondo
que no encuentra su sitio
más que un breve sueño
en cuyo centro existo.
   
Sólo el pájaro sabe
cómo borrar el tiempo
cada curva en su vuelo
cada canto en sí mismo.
   
Historia de una vida
   
Tan sólo por andar
me llamaron vagabunda.
   
Tan sólo por morir
olvidarán mi nombre.
   
Definición de infancia
   
Lugar fugitivo del alma
que no supo en qué dolor
depositar su mundo
   
espacio intacto
donde aún somos nosotros
mirándonos crecer.
   
Tarea del poeta
   
Lila lila lila lila
repetir la palabra lila
hasta que se convierta
en color.
   
Poema
   
He visto las arenas moviendo los desiertos.
No recuerdo los nombres.
No recuerdo
más que el viento encendido.
Acaso hubo encuentros feroces.
Pero el cielo se detuvo en presencia de un canto
que incluía la luz en su armonía.
Lo que importa es aún más.
No puede el misterio repetirse.
Se cansa mi sombra detrás de cada historia
de ser náufraga de un episodio oculto.
    
Poema
   
Hay un camino
que no está en ningún lugar.
   
Ese es el único que sabes de memoria.
   
Lo has recorrido hasta morirte
tantas veces
   
sin regresar
jamás.
   
¿Quién nos recibirá en el paraíso?
   
Porque hay mundos que aguardan
fuera y dentro de nosotros
y todo es una lenta preparación.
   
Qué sigue, sin embargo.
   
La espera no redime
y aunque siempre avancemos
en sentidos contrarios
finalmente llegamos
y estamos de nuevo por partir.
   
Qué sigue, sin embargo, me pregunto
mientras veo que mi mano
no sabe lo que escribe
y no tiembla
segura de sí misma y su grafismo
segura de todas las letras que acumula
para un fin que la excede.
   
Por qué, en cambio, mi vida
es un continuo devenir
desconectada marcha
rumbo impreciso
sellada sumisión de ser
y no ser al mismo tiempo.
   
Todo se nos revela ambiguo, imperfecto,
pero tan inocente
tan digno de perdón y de lástima
que alguien
sin duda
alguna vez
abrirá todas las puertas
de nuestro paraíso.
   
En el bar
   
Agrego azúcar
al café
mientras observo
un harapiento chiquilín
que entra
pide limosna
un poco de comida
una mirada
cualquier cosa
y se va
silbando
alegremente
mientras agrego azúcar
al café
que sigue amargo.
   
Accidente en la calle
   
Un hombre ha muerto
y todos se alborotan.
   
Un hombre vive
y a quién le importa.
   
Poema
   
Después he de morir.
   
Ahora vuelvo
mi único camino de regreso.
   
Vuelvo a la oscura redondez de la tierra
donde yo fui niña
y aprendí mi palabra.
   
Vuelvo al triste verano de mi infancia
con su rumor
que me padece adentro.
   
Ahora vuelvo al pájaro
que rápido creció y se incendió de pronto
entre las ramas,
   
vuelvo a su canto
perdido en mi última garganta.
   
Después he de morir.
   
Como si nada.
   
Asibismal
a Oliverio Girondo
Tango tan gotan
de tanto trajinar y bandonear
te has muerto un poco.
   
Paseando tu rembraje amachimbrado
por tus vereditumbas
tango
corcoveando tu insepulto musicuento
tu musilencio
tu musimufa
tu musmuerte
tu mismísima carne acartonada
tango tan gotan
te has muerto un poco
de huéspedes nocturnos
locolocos egomorbos
y abismal.