Carlos Barbarito

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PALABRAS PRELIMINARES

Una mañana me topé, en el patio de casa, cerca del rosal, con Yeats. Fue él quien me dijo que la poesía es un ascenso a través de llamas que ningún leño alimenta, por ningún acero encendidas / llamas que ningún viento agita, llamas de la llama nacidas. Acaso este libro sea un mapa, el mapa de mi experiencia personal en mi Purgatorio, la cartografía de mi ascenso entre las llamas. Como Yeats, él me lo confirmó, su fantasma me lo confirmó, yo tampoco consiento en envejecer. A alguien alguna vez le dije que formo parte de una generación decidida a ser siempre joven. For ever young - canta Bob Dylan. Y, creo, no sé si mis compañeros de generación estarán de acuerdo conmigo, que, después de tanta muerte y tanta noche, de tanto dolor y desasosiego, nuestro propósito central es no envejecer, seguir siendo jóvenes. Y no hablo de maquillaje, de una imitación de poses, de modismos, hablo de vigor, de interés por cuanto nos rodea, de andar hacia el horizonte, hacia el fin del mundo como el muchacho de las Iluminaciones. 

Una noche me franqueó el paso en el pasillo Georg Trakl. Me contó de sus dosis de cloroformo, de sus fracasos escolares, de su trabajo como farmacéutico. Y, por fin, me recitó un verso suyo : ...y por la oscuridad febril pasa un olor a pan. No sé como adivinó que ese es uno de mis versos favoritos -bueno, los fantasmas saben más que nosotros-. En mi mundo ese olor a pan que pasa cuando está oscuro es algo más intangible, pero tan nutricio como el pan : la luz. Conservo de tantas películas que vi imágenes de cuartos iluminados por la claridad que penetra por un tragaluz. Un chorro de luz que corta la oscuridad como un certero, recto y poderoso cuchillo. Recuerdo también algunas fotografías semejantes. Un librito que publiqué hace como veinte años, que nunca cito en mi bibliografía por cuestiones de pudor, tiene en tapa una fotografía sacada por un amigo a quien perdí de vista hace mucho, un golpe de luz contra una mano abierta. La palabra luz se repite una y otra vez en cuanto escribí. Jorge García Sabal, hace unos años, lo notó en uno de mis libros, Viga bajo el agua. Ahora viene a mi memoria aquellas mañanas de la infancia, la luz de la mañana entrando por la ventana, finísimas motas de polvo flotando, mi madre cambiando las sábanas sucias por otras blancas, brillantes. No puedo recordar esto sin emocionarme, como no puedo recordar aquellas noches, el silencio de vez en cuando interrumpido por el silbato de algún tren -siempre viví cerca de una estación, mi abuelo era maquinista-, el ladrido de perros lejanos sin sentir una profunda emoción.

Caminando por una calle empedrada del Abasto, una tarde de niebla, me crucé con Eliot. Era un fantasma delicado, de modales suaves, hablaba pausado como si tuviese por delante -claro que la tenía- la eternidad. De todo lo que dijo recuerdo esto : Las palabras se estiran, / crujen, y algunas veces se quiebran bajo el peso. La poesía es dificultad, tropiezo, cansancio. La poesía es un parir difícil, entre relámpagos. Y también dijo Eliot, su fantasma, o creí oir que decía, que lo nuestro son sugerencias y conjeturas. Un poema es una suma de indicios, de insinuaciones. Acaso aquellas emociones de la infancia, tantas veces transfiguradas en mi poesía, sean indicios de alguna otra orilla que, cuando somos niños, pisamos con frecuencia y se aleja a medida que crecemos. Acaso hacer poesía sea un modo de aproximarnos, al cabo de fatigas y requiebros, a esa orilla. Tuve un sueño : yo estaba parado en medio de la oscuridad y, del otro lado, lejos, pequeños fuegos que brillaban. Luces que saltan a lo lejos, canta Spinetta."

DATOS BIOBILIOGRÁFICOS

Carlos Barbarito nació en Pergamino, Buenos Aires, Argentina, 1955.

Libros publicados

  • Poesía quebrada, Ediciones Mano de Obra, Buenos Aires, 1984 (300 ejemplares numerados, terminados a mano y firmados por el autor.)
  • Teatro de lirios, Fundación Alejandro González Gattone, Pergamino, 1985
  • Éxodos y trenes, Ediciones Último Reino, Buenos Aires, 1987
  • Páginas del poeta flaco, Ediciones Filofalsía, Buenos Aires, 1988.
  • Acerca de las vanguardias. En: Arte argentino siglo XX. Comisión de Homenaje a Jorge Feinsilber, Buenos Aires, 1990
  • Caballos y otros poemas, Hojas de Sudestada, La Plata, 1990.
  • Parte de entrañas, Ediciones Arché, Buenos Aires, 1991.
  • What will calls them?...and other poems, en Four Argentine Poets. Ediciones Correo Latino, Buenos Aires, 1991.
  • Poemas, Bella Vista, 1992 (edición artesanal)
  • Bestiario de amor”, en El primer siglo. Centro de Publicaciones de la Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, 1992
  • Viga bajo el agua, Ediciones del Dock, Buenos Aires, 1992
  • Meninas. Desnudo y la máscara, Ediciones Último Reino, Buenos Aires, 1992
  • A Cecilia, en memoria, en Cinco poemas en homenaje. Cecilia Pozzi.
  • La otra primavera, Editorial Vinciguerra, Buenos Aires, 1994.
  • El peso de los días, Altamira Ediciones Electrónicas, Buenos Aires (edición en disquette).
  • La luz y alguna cosa, Ultimo Reino, Buenos Aires, 1998.

Inéditos

  • Libro de sueños y maravillas
  • Aizenberg

Antologías

  • Nacer en los 50. Mundo de Papel, Alcalá de Henares, España, 1985
  • Anuario de poetas argentinos. Selección 1989. Ediciones del Dock, Buenos Aires, 1990.
  • Breve muestra de la poesía contemporánea del Río de la Plata. Primera selección. Bianchi Editores, Buenos Aires, 1994.
  • 70 poetas argentinos 1970-1994. Editorial Plus Ultra, Buenos Aires, 1994
  • Poesía argentina año 2000. Cuadernos de El matadero, 1. Instituto de Literatura Argentina, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires, 1999

Premios y distinciones

  • Primer premio por "Teatro de lirios”, Fundación Alejandro González Gattone, Pergamino, 1985.
  • Premio del Concurso Régimen de Fomento a la Producción Literaria Nacional y Estímulo a la Industria Editorial, Fondo Nacional de las Artes, 1985, y premio "Dodero" al mejor libro de poesía editado durante 1987, Fundación Argentina para la Poesía, 1986) por "Éxodos y trenes"
  • Premio Bienal de Crítica ‘Jorge Feinsilber’, 1989 por Acerca de las vanguardias. En: Arte argentino siglo XX. Comisión de Homenaje a Jorge Feinsilber
    Premio ‘Tierras Planas" por "Bestiario de amor”, Santa Fe, 1992
  • Menciones de honor ‘Leopoldo Marechal’ y ‘Carlos Alberto Débole’ por "Viga bajo el agua”
  • Tercer premio "Enrique Pezzoni", 1992, Centro de Estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires por "Meninas. Desnudo y la máscara”
  • Gran Premio Libertad, 1987; ‘Raúl Gustavo Aguirre’ de la Sociedad Argentina de Escritores;
  • Premio ‘César Tiempo’ y mención en el concurso de la revista ‘Plural’ de México, 1991.

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Carlos Barbarito
carbar8@hotmail.com

POEMAS

   
La tinta desconsuela y nadie llama a la puerta.
La luz proviene de la lámpara
y no desde el oro de las hojas
que pisé en la breve mañana de la inocencia.
Hoy la muerte juega con mis cosas
entre los lentos y mansos animales
que mascan hierba dura y no entienden.
Hoy la vida avanza en la lluvia, y no me lleva,
tropieza, cae y se levanta, y no me lleva,
en el barro encuentra claridad,
en el agua de los charcos se sacia, y no me lleva.

   
La playa recibe los detritus,
y yo desnudo tu espalda ;
la tierra se enferma de un mal grave,
acaso incurable, y yo beso tu vientre.
Hay una locura en el filo de la sábana,
en el silencio de la lámpara,
en cada marca en la pared,
en el agujero donde cabemos
y no cabe otra cosa.
Una tormenta sin nubes se desata.
Te abrazo, tiemblo un poco, te penetro.
Hay una locura en las cartas escritas,
en ese zapato tirado en el patio, bajo la lluvia,
en el olor del aire, en la ropa dispersa y sin nadie.
Las ruedas girarán y seguirán moliendo, 
las corrientes arrastrarán a los débiles
y, quizás, a nosotros, mañana, entre ellos.
Pero, ahora, el temor huye,
oscuro, por lo oscuro.

   
En el centro del día, la muerte, insepulta.
En mitad de la noche, un relámpago helado
contra la madera que se pudre,
la palabra que se pudre.
                  ¿ Pedir
una respuesta- estallido de bengala,
una hipótesis ingeniosa,
un polvo para el rostro que ya es casi sólo huesos ?
¿ Soñar con una nevada en donde nunca hubo nieve,
con una lluvia donde siempre fue desierto ?

    
Abajo, muy abajo, más abajo 
que el sueño oscuro,
bebe su porción de polvo,
y yo, desde mi pobre cartílago, la llamo.
Veo su apresurada boda con el musgo, y está sola.
Veo su pelo raído, y está sola.
Veo sus ojos ya cifrados, su cuenta sin lógica, y      
    está sola.
Hay olor, allí, a luz que no sabe,
a sombra que ignora, a vestido helado
y sin botones, hay
allí poleas que bajan materia
y suben ceniza, bajan
ceniza y suben materia
sin centro, ni diámetro, ni límite.

  
En el silencio, aguja, en lo oscuro,
en el desabrigo de los abrigados,
en la lluvia de astillas sobre los techos,
en el agua quieta y en el temblor
de los que sueñan.
                 Aguja,
punza el ala, pincha la cáscara
hacia donde se acomoda la gracia.
Hacia donde se acomoda amor,
capa tras capa en nieve y en turba,
abajo, en lo hondo, voces y manos,
manos y sábanas, voces y sábanas.

   
(El Bosco, a Héctor Ranea)
Nos separa el tiempo,
un abismo al que siguen cayendo
una tras otras las generaciones.
Un pájaro se transforma en sapo :
estoy desnudo ante tus ojos,
inconcebiblemente todavía abiertos,
vivos.
         ¿ Hay camino,
verdad, palabra, iris de luz
bajo la pila de heno que a todo aplasta ?
El día deriva hacia la lluvia,
una bandada emprende la fuga
más allá del silencio y del sueño.
Un hombre y una mujer se besan :
¿ puede tu razón o tu locura
seguir condenándolos ?

   
Anduve por la raíz de la lluvia
hasta esta casa sucia y corroída.
La humedad cubre las paredes,
el polvo domina el aire.
La tarde anticipa la noche
y en lo oscuro trabajará el óxido
en llaves y herrajes.
                   Y es amargo
el pan con que me alimento.
Y es turbia el agua que bebo.
Y la voz que oigo, o creo oir,
parece llegar del otro lado del mundo
y apenas si proviene del cuarto contiguo,
vacío, y no es sino una falla
en el apretado tejido del silencio.
( Afuera y a lo lejos,
un perro ladra a la lluvia,
la lluvia lo moja, con saña, con indiferencia).