Carlos Orellana

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PALABRAS PRELIMINARES

      Empecé haciendo poesía a los 16 años para celebrar a una muchacha y luego la derrota del amor. Pero la poesía fue esa mancha que se fue extendiendo y abarcando territorios hasta entonces vírgenes como la solidaridad con otros hombres, la utopía, hasta descubrir a mitad del camino que el objetivo era el regocijo por la palabra y la belleza y lo demás ropajes y justificaciones, algunas sublimes y hermosas, pero ropajes y justificaciones al fin y al cabo.

      Hay un momento en el que también se descubre que poesía y morfina cumplen un mismo papel: alejarte del dolor y la conciencia de estar vivo, o por lo menos hacerte creer que estás lejos. Sin poesía propia y sin la Poesía que existe como un bosque de voces maravillosas y fecundantes, la existencia no tiene sentido para mí. Si imaginamos a un hombre como una catarata, la poesía es el sonido de la furia del agua. Inimaginable una catarata silenciosa.

DATOS BIOBIBLIOGRÁFICOS

      Nació en El Callao en 1950. Estudió Letras en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y Ciencias Sociales en la Pontificia Universidad Católica del Perú.

Libros publicados

Poesía

  • La ciudad va a estallar & otros poemas, 1989
  • Los simulacros de Venus, 1997

Relatos

  • No todos los días se cazan elefantes, 1994

Colección de prosas

  • Esquirlas, 1997

Novela

  • La canción del mal amado, 1995

Premios y distinciones

  • Juegos Florales de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega en poesía, 1973
  • Juegos Florales de la Federación de Estudiantes de la Pontificia Universidad Católica del Perú en cuento,1974

Antologías

Parte de su obra poética ha sido incluida en antologías de Estados Unidos, México, Venezuela, Argentina y Perú.
La antología del cuento peruano “From the threshold” editada por la Texas University in Austin incluye un relato suyo.

Traducciones

Ha sido traducidos parcialmente al inglés por John Oliver Simon, al francés por Alfonso de Silva y al rumano por Irina Dogaru.

Otras actividades

Entre 1985 y 1987 fue funcionario del Instituto Nacional de Cultura, llegando a ocupar la jefatura del mismo.

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Carlos Orellana

POEMAS
LA CIUDAD VA A ESTALLAR, FLORA

Para Edgar O'Hara

La ciudad va a estallar, Flora,
en medio de este tráfico infernal: ángeles
incendiando los edificios, bromeando
con los semáforos, convirtiendo a los autobuses
en paquidermos holgazanes.
Alguien ha colocado bombas de tiempo
en los grandes almacenes.
Han asesinado al Cardenal.
Se ha sublevado la tropa.
La temperatura ha alcanzado los 35 grados.
Han cerrado el Parlamento.
Descubierto al hombre más viejo del mundo.
Los ángeles hacen sonar sus trompetas espantosamente
en la Vía Expresa.
Separaron a los siameses, Flora.
La inflación es otra bomba
de tiempo.
Ha renunciado el Primer Ministro.
El tigre de Bengala está prácticamente extinguido.
La ciudad va a estallar, Flora,
cierra los ojos, abrázame, no voltees
la cara por nada del mundo.

De La ciudad va a estallar,1979

RECUERDO

Tengo necesidad de llamarte cada vez que en la mañana
me levanto y desayuno,
abordo el movimiento del planeta
desde los periódicos sobre mi mesa,
riendo a veces por sobre el pan y el queso,
del ritmo de la historia.
Tomo tus recuerdos del viejo lado
de las necesidades primarias
como sentir tus nalgas sonriendo
y deambulando hacia la cocina,
tus palabras huecas y musicales,
tu lechosa presencia aventada por el amanecer.

De La ciudad va a estallar,1979

CRÓNICA DE JIMENA

En medio de la ciudad uno está solo.
De nada valen los ascensores, los llantos del teléfono,
las ventanas que dan a la avenida con sus rugientes
autobuses, el ruido
de las usinas hacia el mediodía. De nada valen los grandes
titulares
de los periódicos o las noticias menudas o los ríos
de voces que pasan
a tu lado insistiendo en el contacto.
Más allá de la ciudad el mar, el cielo de nada valen.
De nada vale el ruido del orbe, el trajinar de los cables
eléctricos,
la actividad de las cafeterías, la población de los cinemas,
las sirenas de policía, los comunicados urgentes, los
motines callejeros.
Frente al quirófano uno está solo, con su amor a cuestas,
herido, pleno
de garras.
Afuera, o nada existe o todo duerme.

De La ciudad va a estallar,1979

EL POETA CONVIERTE MUCHACHAS APAGADAS, SONÁMBULAS...

      El poeta convierte muchachas apagadas, sonámbulas, mustias en pequeñas y sonoras obras de arte. Son muchachas que terminan gozando de la vitalidad de un tomate y el arrojo sexual de una liebre.

      Crecen con sus orgasmos, aprenden a mirar el cielo sin melancolía y a comprar, altivas, en los supermercados. El glamour, como un extraño sándalo, las perfuma.

      Mas con el tiempo, subversivamente, intentan castrar al poeta, tomar por asalto el mundo con escotes y palabras audaces, lanzadas a un aire presidido por el Véspero.

      Muerte al poeta y su obra; sus sueños ahorcados. Las criaturas de su amor y su deseo urden un final minuciosamente fabricado en los meandros del hipotálamo.

      Amorosas, tiernas bestias esculpidas en noches sagradas, tórnanse mortales arácnidos de labios carmesí.

De Los simulacros de Venus,1997

UN ANTIGUO AMOR ES COMO UN ALTO PIANO...

      Un antiguo amor es como un alto piano sumergido en el sótano. O como un gran trasatlántico perdido en la bruma. Su recuerdo despierta un verde insensato en las colinas, un grave silencio en torno a plazas con estatuas ecuestres y bancas de hierro.

      Un antiguo amor se cuela como un vicio inocente entre los resquicios sabatinos, muerde soledades en el cuello, incinera almanaques para estar sentado en el festín del presente.

      Un antiguo amor se orina en los edredones de los hoteles a los que llegamos cansados y sin extrañar a la esposa. Un antiguo amor se anuncia en el periódico como una bella oferta de primavera, y sin descaro nos persigue en el retrete como una cuenta sin pagar, como un viejo y pesado rifle de cazador que aún dispara muerte y soledad.

De Los simulacros de Venus,1997