Lucía Muñoz

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DATOS BIOBIBLIOGRÁFICOS

      Nació en Bayamo, Cuba, en 1953. Es Licenciada en Letras. Actualmente es la Presidenta de la Unión Nacional de Escritores y Actores de Cuba (UNEAC) en Granma, Cuba.

Libros publicados

  • Calle arriba bajo la lluvia, 1982
  • Amarte sin saber el día, 1984
  • Pongo de este lado los sueños, 1989
  • Sigue el vuelo del ave, 1990
  • Rapsody in blue, 1992
  • Sobre hojas que nadie ve, 1994
  • Únicos paraísos, 1996
  • Los más bellos bisontes de la tierra, México, 1997
  • Amargo ejercicio, 2000
  • Mágico acertijo, 2000
  • Los cuentos de la Tía Altica, 2000
  • Amargo Ejercicio, 2001

Premios y distinciones

  • Mención en el Concurso Iberoamericano de Poesía Panamá 80”
  • Primera Mención en el concurso Latinoamericano de Poesía “Rubén Darío” de Nicaragua, 1985
  • “Premio Tula” de Poesía del Concurso Gertrudis Gómez de Avellaneda, 1996
  • Finalista de Concurso Memoria Histórica de las Mujeres de América Latina y el Caribe. El Salvador, 2000
  • Mención Concurso Nosside Caribe 2000, Cuba - Italia
  • Miembro Honorario de la Asociación de Escritores de Venezuela.
  • Distinción “Raúl Gómez García.
  • Sello del Laureado.
  • Distinción por la Cultura Cubana.
  • Miembro de Honor de la Asociación “Hermanos Saiz”.
  • Sello “Nicolás Guillen”
  • Distinción 60 Aniversario de la CTC

Publicaciones

Sus poemas han aparecido en publicaciones, periódicos nacionales y extranjeros.

Encuentros literarios

Ha participado en varios encuentros literarios internacionales (Alemania, Venezuela, Nicaragua)

Membresías

Es miembro de la Unión Nacional de Escritores y Actores de Cuba (UNEAC)

.

Lucía Muñoz
uneac@crisol.cult.cu

UNEAC
Ave. Milanés ·90
entre 3 y 5 Rpto. Camilo Cienfuegos
Bayamo, Granma, Cuba C.P. 85 100

Teléfono : 42 3670

POEMAS
NO TODOS LOS OGROS

“Es sabido que todos los ogros viven en
Ceylán y que todas sus vidas están en
un sólo limón”
Del Idian Anticuary
I (1872)

No todos los ogros viven en Ceylán,
uno en mí desangra,
se complace en apretarme el corazón
hasta casi morir,
hace que sienta ausencias,
ver falsos abismos,
temblor de miedos infundados.
El ogro de la duda
tiene ojos sangrantes,
manos poderosas
para apretar el cuello y abatirme,
hacerme llorar.
Vasta es su crueldad,
pero más mi esperanza.
Cortaré este limón
y morirán los miedos.
PEQUEÑO INVENTARIO DE MIS ARCAS

A: Lidia Fonseca

Amanece este día 
en que un trago de acíbar 
me cuese la boca, 
se niega a pasar por la garganta. 
He volcado los bolsillos 
sólo diecisiete centavos 
que no llegan al mendrugo, 
un pastillero de plata 
regalo de Ketty contra la soledad, 
una amatista del ombligo del mundo 
obsequio de un estudiante 
conmovido por mis versos 
en medio de los Andes 
y tres caracoles amarillos, 
terrenales como yo misma 
que recuerdan 
la existencia de la dicha 
y que mañana sin falta 
tendré otro día para amarlo.
UNA MUJER TE BUSCA EN LA CIUDAD ANTIGUA Y NEBLINOSA

Ciudad, amanece,
leve pie de luz
borra sombras
y una mujer emerge con su pelo
                                amanecido.
Marcha ignorando el pasado,
mira al día por venir,
instante futuro
en que pueda abrirse la belleza,
desconoce lo que bocas febriles
lanzan a su paso,
palabras hirientes,
ojos de fuego.
Ella marcha con las manos vacías
en busca del alba,
de pájaros que pueblan la memoria,
busca el amor del noble astronauta
extraviado en el viento,
que ha perdido su brújula
donde los locos vertieron arenas
y borrado caminos.
Ah ciudad,
la muy noble y sensual,
real ciudad,
herida,
desangrada en el atardecer
como mi sombra.
Una sola tú y yo,
disueltas como azogues,
perdidas en la bruma del deseo.
Y el astronauta no llega,
ha perdido la llave
que mueve caminos
y ella se deshace,
en vano llama, lo busca en arenas,
en amanecidos espejos del rocío.
El astronauta no llega,
su brújula no marca senderos,
sus pies no encuentran caminos
aunque ella lo espera
y lo busca incansable
en la ciudad antigua y neblinosa.
CUANDO LA NOCHE PROFUNDA VIERTA EL CÁLIZ

Ha rodado la arena 
por el pasadizo de cristal
grano a grano marca
alas del tiempo,
da altitud a la montaña,
devenir 
y goce
de la vida,
día vencido.
Arriba sólo queda
un puñado de tiempo,
un arcoiris
que será tragado por el remolino
para volverse
cúspide de luz,
base de la misma montaña
cuando la noche profunda
vierta el cáliz.
MIENTRAS VES VOLAR EL PÁJARO HACIA ZONAS AZULES

A Lina de Feria

Importa que el pájaro
estuvo en esos dedos entreabiertos
donde se guarda aún
la tibieza de su carne:
Ya no está,
pero estuvo,
su perlado plumaje de seda,
pudiste tenerlo sobre el corazón
que fue nido,
los trinos te llenaron el pecho,
válido estar vivo,
sangrar,
casi morir.
Anidó en tu mano
temblor de su carne humedecida;
agradece esa gracia
mientras levanta el vuelo
para alcanzar 
cientos de pájaros
que se alejan 
hacia zonas azules,
transparentes.
cional de Escritores y Actores de Cuba (UNEAC)

.

Lucía Muñoz
uneac@crisol.cult.cu

UNEAC
Ave. Milanés ·90
entre 3 y 5 Rpto. Camilo Cienfuegos
Bayamo, Granma, Cuba C.P. 85 100

Teléfono : 42 3670

POEMAS
NO TODOS LOS OGROS

“Es sabido que todos los ogros viven en
Ceylán y que todas sus vidas están en
un sólo limón”
Del Idian Anticuary
I (1872)

No todos los ogros viven en Ceylán,
uno en mí desangra,
se complace en apretarme el corazón
hasta casi morir,
hace que sienta ausencias,
ver falsos abismos,
temblor de miedos infundados.
El ogro de la duda
tiene ojos sangrantes,
manos poderosas
para apretar el cuello y abatirme,
hacerme llorar.
Vasta es su crueldad,
pero más mi esperanza.
Cortaré este limón
y morirán los miedos.
PEQUEÑO INVENTARIO DE MIS ARCAS

A: Lidia Fonseca

Amanece este día 
en que un trago de acíbar 
me cuese la boca, 
se niega a pasar por la garganta. 
He volcado los bolsillos 
sólo diecisiete centavos 
que no llegan al mendrugo, 
un pastillero de plata 
regalo de Ketty contra la soledad, 
una amatista del ombligo del mundo 
obsequio de un estudiante 
conmovido por mis versos 
en medio de los Andes 
y tres caracoles amarillos, 
terrenales como yo misma 
que recuerdan 
la existencia de la dicha 
y que mañana sin falta 
tendré otro día para amarlo.
UNA MUJER TE BUSCA EN LA CIUDAD ANTIGUA Y NEBLINOSA

Ciudad, amanece,
leve pie de luz
borra sombras
y una mujer emerge con su pelo
                                amanecido.
Marcha ignorando el pasado,
mira al día por venir,
instante futuro
en que pueda abrirse la belleza,
desconoce lo que bocas febriles
lanzan a su paso,
palabras hirientes,
ojos de fuego.
Ella marcha con las manos vacías
en busca del alba,
de pájaros que pueblan la memoria,
busca el amor del noble astronauta
extraviado en el viento,
que ha perdido su brújula
donde los locos vertieron arenas
y borrado caminos.
Ah ciudad,
la muy noble y sensual,
real ciudad,
herida,
desangrada en el atardecer
como mi sombra.
Una sola tú y yo,
disueltas como azogues,
perdidas en la bruma del deseo.
Y el astronauta no llega,
ha perdido la llave
que mueve caminos
y ella se deshace,
en vano llama, lo busca en arenas,
en amanecidos espejos del rocío.
El astronauta no llega,
su brújula no marca senderos,
sus pies no encuentran caminos
aunque ella lo espera
y lo busca incansable
en la ciudad antigua y neblinosa.
CUANDO LA NOCHE PROFUNDA VIERTA EL CÁLIZ

Ha rodado la arena 
por el pasadizo de cristal
grano a grano marca
alas del tiempo,
da altitud a la montaña,
devenir 
y goce
de la vida,
día vencido.
Arriba sólo queda
un puñado de tiempo,
un arcoiris
que será tragado por el remolino
para volverse
cúspide de luz,
base de la misma montaña
cuando la noche profunda
vierta el cáliz.
MIENTRAS VES VOLAR EL PÁJARO HACIA ZONAS AZULES

A Lina de Feria

Importa que el pájaro
estuvo en esos dedos entreabiertos
donde se guarda aún
la tibieza de su carne:
Ya no está,
pero estuvo,
su perlado plumaje de seda,
pudiste tenerlo sobre el corazón
que fue nido,
los trinos te llenaron el pecho,
válido estar vivo,
sangrar,
casi morir.
Anidó en tu mano
temblor de su carne humedecida;
agradece esa gracia
mientras levanta el vuelo
para alcanzar 
cientos de pájaros
que se alejan 
hacia zonas azules,
transparentes.