María del Carmen Suárez

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PALABRAS PRELIMINARES

El quehacer poético

Creo que la poesía es un código de entendimiento, un vaso comunicante, una irradiación para conectarse con los otros más allá de los límites de lo tangible. Cruza las fronteras de lo palpable, abarca torbellinos y páramos, se entrecruza con lo imprevisto y lo soñado, nos sumerge en una zona sin límites, desplazando lo real para generar luces donde hay sombras, elevándonos, disolviendo sonidos o creando multiplicidades. Es conjuro y plegaria. Es alabanza y terror, un territorio de ráfagas de pasión, palabras como centellas que surgen de corredores internos, de parajes abandonados, de esperanza y cánticos antiguos. Es como un agua primordial, como cuerpos invadidos por la dicha de existir; enigma y desenfreno por perdurar en el texto.

En este final de siglo la poesía se erige como una isla donde refugiarse, un sitio de calma y alerta, un vehículo para develar secretos. Puerta abierta al cielo y sus señales. El quehacer poético proviene del deseo, es hacer a la nada un universo, es proyectar lo invisible y palpar lo intocable. Acto de amor. En la sociedad actual es desenterrar el miedo y la locura, es un acto de curación que parte de la territorialidad del yo pera llegar a lo semejante. Es un grito en la noche, es una comarca del porvenir, es descifrar. Es una exigencia del que quiere volver a recrear lo creado, a apresar la fugacidad de la existencia. Por medio de la palabra se produce la transmutación de lo que nos aterra, el deseo, siempre el deseo de arribar a un campo de entendimiento recuperando lo perdido, la escritura poética es como un puente donde se leen los misterios. Es fundación de un sitio donde albergarse. Recuperando el tiempo a través de la imagen, la representación de lo soñado, el ámbito de lo fantástico que nos lleva al lugar primigenio para retornar a ser otros. Es el grito de Rimbaud cuando exclama "nuestra pálida razón nos oculta el infinito".

El quehacer poético es como un rescoldo que nunca se extingue pues siempre el viento esconde un ángel que lo enciende.

DATOS BIOBIBLIOGRÁFICOS

Libros publicados

  • "Desde Buenos Aires", 1964
  • "La noche y los maleficios", 1967
  • "Los dientes del lobo", 1972
  • "El bosque de fuego", 1970
  • "Voracidad del sonido", 1976
  • "Entendimiento de los cuerpos", 1982 (Cuarta edición publicada en 1986)
  • "Posesión natural", 1988

Ensayos

"Potencia del símbolo en la obra de Luisa Mercedes Levinson", 1988

Antologías

En octubre de 1993 parte de su novela inédita "Eva en el Espejo" fue publicada en Austria por la Editorial Wiener Frauenverlag en una antología de mujeres latinoamericanas seleccionadas por la profesora Erna Pfeiffer.

Premios y distinciones

  • Premio del Fondo Nacional de las Artes, 1967 por "La noche y los maleficios"
  • Mención de Honor en el Concurso Internacional de Poesía "José Martí" de Perú (1971)
  • Premio Poeta América Latina, 1983, compartido con el poeta chileno Enrique Lihn, Lima, Perú.
  • Como periodista obtuvo el Premio de la Fundación Rizzutto en 1980 por su trabajo sobre la ciudad de Buenos Aires en homenaje a los 400 años de su fundación.
  • Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores, Buenos Aires por "Posesión natural"

Prólogos

En 1986 publicó "Poesía de la mujer argentina" (selección y prólogo).

Traducciones

Sus poemas han sido traducidos al jindi y publicados en la India en 1980, al inglés, italiano y francés.

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María del Carmen Suárez

POEMAS

Revelaciones
      
En la caparazón de la tortuga
están las señales del cielo
en el brote el consuelo y el pavor
en el llanto de la palmera
el fragor de la tierra enardecida
en el vuelo fugaz del colibrí
el mensaje de ser
nadie vislumbra el huracán de la tarde
el bullicio debajo de la piedra
el balbuceo de las brujas
danzando en las oscuridad
salinas
desiertos
mares abiertos al ocaso
reflejan
un viaje hacia la pradera infinita.
      
Paisaje de oración
       
Paraíso de lagos donde la luna
come las últimas lianas que atan la tierra
se inunda la solitaria comarca
se quema el bosque de abedules
y huyen las fieras doradas
por las altas montañas donde la luz
despliega la furia
bañando matorrales y ciénagas
planicies del desterrado
el silencio es el pliegue entre dos mundos
contorsiones del cuerpo
lamentaciones de náufragos
la guerra abre orificios de muerte
alrededor de selvas inhallables
espanto en las ciudades
y una flor abriéndose en el centro
de la noche
fulgor de otro mundo en el territorio
de la piedad
celebración de ángeles en el desierto
encuentro de hermanos con las palmas vibrando
en un rito de ocaso
alba de constelaciones en la boca de un santo
señalando otro sitio..
      
Mesa familiar
        
Corredores oscuros
mujeres desnudas en los cuartos
olorosos de salvia y azufre
medianoche de ritual
los manteles blancos bordados
en la oscuridad de la espera
de un escondite de guerra
flores secas en la alcantarillas
el hedor del río en el ancho patio
los gatos en el enigma de la luna llena
la mesa familiar
una carta antigua en el ácido del tiempo..
       
Parajes del Iberá
        
La iguana habita la luna azul
el líquido ceremonial
recorre el camino de su sombra
en esos parajes la amistad
es un hilo quebradizo
un grano de mostaza
en la antesala del infierno
sinsabores crueles y vanos
santos y frágiles
son estrías del sueño
en el aire de las hechicerías
en la luminosidad de las lagunas
pequeños insectos se abren como un capullo
antes de morir
ardores de vida
grandeza del río en el cielo del solitario
jauría
penar
colmena
en el ocaso abrasador del Iberá..
       
Pasaje a otra orilla
     
Era la pureza del ave en pleno vuelo
el enigmático exorcismo del amor cumplido
una incierta quietud de ojos velados
por la vejez y el desconcierto
era una hoja de albahaca
el grito del árbol creciendo sin reparo
era mi sangre esclava
el estampido del pudor
y la resistencia del placer
se fue agotando plenilunios
los huesos rotos
desgastados
me hablaban de cansancios
y señales en el cielo
se queda en mis días
me convoca a viajes y destellos
me encierra en cavernas olorosas de hierbas
sujeta mi furia
se entretiene en golpear mi hombro
es un reloj con signos de otros mundos
el pergamino de sus mapas
se convierte en ritual
un sueño atravesado de jardines ocultos
se avecina vestida de colores ardientes
su destierro es mi revelación
su amor mi confianzas en el porvenir..