Pablo de Rokha

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PALABRAS PRELIMINARES

Antología del amigo de piedra

Pablo de Rokha nació con el nombre de Carlos Díaz Loyola el 17 de octubre de 1894 en Licantén, provincia de Curicó, Chile. Sus padres fueron José Ignacio Díaz y Laura Loyola. La familia provenía de antiguos latifundistas que a raíz de la política librecambista implantada en el país después de 1850, se empobrecieron. El desarrollo hacia afuera dejaba de basarse en la agricultura, para ser reemplazado por la riqueza del salitre y del cobre, que requerían enormes masas de obreros, desplazados del campo a la ciudad. Por el año 1897, D. José Ignacio Díaz se encontraba trabajando como jefe de resguardo en las aduanas cordilleranas, por lo cual tuvo que viajar constantemente por los pasos de las montañas. Carlos era su hijo mayor y lo acompañaba en esos viajes donde conoció una variedad de personas que hizo personajes de sus poemas: arrieros, cuatreros, asaltantes y campesinos. En 1906 ingresó al Seminario Conciliar de San Pelayo de Talca, donde permaneció hasta 1911, cursando el quinto año de Humanidades. En este colegio, que el muchacho atendía con intermitentes viajes al sur, se gestó una de las contradicciones fundamentales de su vida: entre la formación religiosa y la lectura de libros prohibidos (Voltaire y Rabelais). En esta etapa también leyó los clásicos latinos y griegos y surgió el apelativo que se convertiría en su nombre literario: de Rokha. Sus compañeros en el seminario lo apodaban "El amigo Piedra", sobrenombre que le venía tanto por su carácter como por el origen de su lugar de nacimiento, Licantén, que significa en lengua mapuche "tierra de hombres de piedra".

En 1911 viajó a Santiago donde inició una nueva fase de su vida. Obtuvo su bachillerato en Humanidades y se matriculó en la Universidad de Chile para seguir derecho o ingeniería, pero muy pronto abandonó sus estudios. Conoció a Jorge Hübner Bezanilla, Pedro Sienna, Daniel de la Vega, Ángel Cruchaga Santa María, Juan Guzmán Cruchaga y Vicente Huidobro y, al igual que otros escritores, comenzó a trabajar como periodista en los diarios La Razón y La Mañana. Publicó sus primeros poemas en la revista “Juventud” de la Federación de Estudiantes y se vistió con el estilo de la bohemia santiaguina. Descubrió la poesía de Walt Whitman y la filosofía de Federico Nietzsche, al mismo tiempo que escribía unos poemas blasfemos y antirreligiosos que le valieron el ataque de la crítica del momento.

El primer libro de Pablo de Rokha se publicó bajo el nombre de Versos de infancia en una antología de la revista “Selva Lírica”, libro que muestra la huella del Romanticismo y de la filosofía de Arturo Schopenhauer y Federico Nietzsche. También influyeron en los temas de este texto, las ideas anarquistas que predominaban en Chile con la emigración al país de intelectuales obreros europeos. Estos elementos se reflejaron en su exorbitante individualismo acentuado por el "machismo" y los ideales heroicos recogidos en su adolescencia, en el campo de la zona central del país. Su actitud herética conformó una posición irreverente y rebelde hacia lo religioso, lo cual se manifiestó en una angustia dolorida y desencantada que lo hacía dudar de todo.

Desde el punto de vista verbal, emergió una ruptura con el Naturalismo que se traslucía en el uso de lo grotesco, marcado por la hipérbole y la antítesis, dando origen a un tipo de coloquialismo antipoético En la esfera de lo temático se produjo una afirmación del imperativo nacionalista de la época, por medio de algunas formas retóricas que se van a desarrollar mas explícitamente en el libro Los gemidos, de 1922.

En 1920, Pablo de Rokha volvió a Santiago y dirigió la revista “Numen”, publicando luego en Claridad su libro Folletín del Diablo, que reune poemas escritos entre 1916 y 1922. Eran los años en que el poeta adhirió al movimiento anarquista internacional y en que se ganaba la vida con la compra y venta de productos agrícolas, en una compañía de la cual era gerente y que pronto quedó en la ruina.

En 1922 publicó su primer libro de estructura mayor, Los gemidos, del cual no se vendieron más de una docena de ejemplares. Paralelo a Desolación (1922) de Mistral y a Veinte poemas de amor y una canción desesperada (1924) de Neruda, el libro fue recibido con indiferencia por la crítica y el público. La mayoría de los críticos nacionales descalificaron el libro.

Con Los gemidos se inició la poesía de ruptura. Este libro, publicado en el momento de mayor vigencia de los movimientos vanguardistas europeos, especialmente el Futurismo, encontró afinidades en Chile solamente con la poesía de Huidobro. Constituye un extenso canto en prosa poética, cuya temática y composición expresa la crisis nacional y la fragmentación del proceso social. El Yo poético integró elementos de la economía, la política la religión, la sexualidad, la vida cotidiana, la represión sexual y asumió todas las contradicciones del vivir actual como parte de una condición degradada del ser humano. Así es como lo urbano se opone a lo rural, el héroe se opone a la masa, la naturaleza se opone a la técnica, el individuo se opone a lo social y la vida se opone a la muerte. Cada uno de estos elementos se desarrolló de una manera multifacética y discontinua, a partir de estados de ánimo o de enumeraciones caóticas que hacen difícil su sistematización. La fragmentación de Los Gemidos tiene además una intención estética. Aparece como la estructuración de un universo poético en formación, pero nunca constituyéndose totalmente, y donde las diversas partes mantienen relaciones entre ellas sin terminar de solidificarse en un sistema estático De ahí la composición de mosaico temático, la falta de un hilo conductor más allá del Yo Poético, el cual determina todas las contradicciones y estructura las unidades semánticas particulares. De este modo, el hablante adquiere un ritmo respiratorio cuyos tonos y variaciones se alteran en la medida que la emoción se descarga o se retrotrae sobre sí misma. Cada parte puede ser autónoma, pero formando una visión de mundo que se refiere a la totalidad de la experiencia humana. El hablante poético se manifiesta como un Yo visionario que canta y poetiza el mundo y se pone en contacto con los poderes cósmicos que mueven el universo, revelando el sentido de la realidad. El Canto sirve de intermediario con el mundo y se identifica con el Dolor, dando al mismo tiempo al poeta el poder de la creación y de imitador de Dios. Son los "gemidos” los que salvan al poeta de la extinción porque ellos le permiten cumplir roles heroicos: el del conquistador, el del revolucionario, el del superhombre y el del héroe. A través del canto, el poeta trascendió el peso negativo de su vida individual y se continuó en el amor de su Musa (su esposa Winétt) y en la unión con la Naturaleza a quién el poeta imita. Las formas negativas de la vida son la tecnología, la explotación capitalista, la alienación de la sociedad industrial y las instituciones sociales. Los Gemidos es un libro que rompió con la tradición Naturalista y Modernista por medio de la búsqueda de una "escritura" que se identificara lo más posible con las contradicciones sociales e históricas de Chile y América latina. Es también el primer texto antipoético de la literatura chilena.

Los libros siguientes acentuaron sus búsquedas para lograr una expresión poética que diera cuenta de la realidad latinoamericana en todas sus facetas. El estilo narrativo se convirtió en versículo libre y continuó con las técnicas de composición surrealista. La situación socio-política del país no había cambiado y una serie de golpes de estado generaron una permanente crisis institucional Muchos intelectuales tomaron una decisiva actitud de compromiso en la esfera política, entre ellos Huidobro, que fue un activo defensor de la democracia y llegó a ser candidato presidencial con el apoyo de la Federación de Estudiantes. La asfixia social del país se reflejaba en una literatura angustiada, que buscaba formas experimentales y rechazaba la tradición.

Entre 1922 y 1927, Pablo de Rokha escribió cinco libros, cuatro de ellos de poesía y uno de ensayo estético. En todos permanece la visión del Yo angustiado intensificada por la soledad y la pena, que fluctúa entre la aspiración tradicional de carácter romántico-metafísico y un deseo de insertarse en la vida concreta y los sufrimientos cotidianos.

Entre 1922 y 1924, el poeta residió en San Felipe y luego se trasladó a Concepción en donde fundó la revista “Dínamo”. En ella publicó parte de su libro Cosmogonía en 1925, del cual también se publicaron poemas en la revista “Agonal”. En este libro aparecen algunos poemas escritos en endecasílabos y otros en la forma del soneto alejandrino, primando un tono romántico y una temática vinculada a la infancia del poeta. Posteriormente, en 1926, se publicó el libro U en ZigZag, en el cual continuó el tema de la tecnología en su carácter negativo reiterándose la búsqueda de una expresión que dé cuenta del universo humano en su totalidad. El negativo mundo de lo urbano y lo mecánico se contrapesa con la visión de la Amada, a la que identifica con el mundo campesino y el hogar en donde la naturaleza es la fuerza primordial.

En el año 1927, apareció su primer libro de ensayos sobre el arte y la estética titulado Heroísmo sin Alegría, publicando además Suramérica y Satanás, libros centrados en las vivencias pasadas y la nostalgia. Satanás toma uno de los temas fundamentales de Los Gemidos, el que representa la lucha entre Dios y Satán, el Dios incomprensible y el Anti-Dios que está caído como el hombre, un tema que deriva de Nietzsche. Una vez más, el Yo poético reestructura el mundo caótico y da significado a las cosas, en un texto donde se mantiene el flujo de asociaciones libres y las imágenes antitéticas. Esta última técnica adquiere su máximo logro en Suramérica, un libro construido como una pura cinta verbal sin puntuación ni separación de párrafos. El texto, enteramente manuscrito por Winétt en planchas de linóleo, representa un experimento único en la literatura chilena, al aparecer como un grupo de imágenes estructuradas por el Yo, el cual se disuelve en la composición sintagmática Suramérica, como el continente americano, y es un puro deseo de liberación que se transforma a sí mismo desde una voluntad creativa, espontánea y marginal hacia los significados que el texto engendra. Con este libro, el poeta tocó su propio origen, en orden a organizar una vez más el mundo desde el caos. Esta era su respuesta poética a la crisis de conciencia histórica de la realidad americana. El otro libro de ese momento, Heroísmo sin Alegría, es un intento estético con diversas temáticas, que se basan en las ideas de Sigmund Freud y Federico Nietzsche. Enfatiza el concepto del artista como un superhombre de raza dionisíaca que posee una fuerza cosmológica capaz de comprender y recrear el universo. De esta manera, el creador imita a Dios y a la Naturaleza en su tarea de ordenar la vida por intermedio del lenguaje.


Hacia 1929, Chile sufrió la peor bancarrota de su historia con la crisis económica del mundo occidental y la súbita caída de los precios del salitre y el cobre. Pablo de Rokha como otros poetas nacionales de avanzada (Huidobro, Neruda, Díaz Casanueva, Rosamel del Valle entre ellos), continuó fundamentalmente preocupado de la "originalidad de la escritura" y el descubrimiento de nuevas formas de decir. Los dos libros publicados en ese año, Escritura de Raimundo Contreras y Ecuación forman una continuidad con los anteriores. En ambos, sin embargo, existe el intento de sintetizar los temas y poner limites al flujo expresivo. Junto a ello, apareció por primera vez una concepción de lo nacional-popular, término acuñado por Antonio Gramsci como expresión de las manifestaciones ideológicas y políticas que identifican a los intelectuales con el pueblo o nación. En Escritura de Raimundo Contreras se tematiza la vida de un campesino de la zona central de Chile que, paralelamente, llega a ser una especie de símbolo suprafísico de los valores nacionales. Este personaje que nos recuerda al propio de Rokha es un arquetipo de lo exuberante y lo dionisíaco que el poeta veía en el campesino chileno. El lenguaje se conforma sobre la polarización entre lo coloquial concreto y lo surreal-universal, describe experiencias amorosas, gastronómicas, nostálgicas filiales y alcohólicas, al mismo tiempo que promueve las relaciones panteístas del personaje con un entorno lleno de resonancias metafísicas. Raimundo Contreras es una reinterpretación del mito y la realidad del campesino chileno y, en este carácter, el poeta propuso una visión de lo nacional que es un punto de partida y de búsqueda para un nuevo compromiso. En este mismo sentido, el libro Ecuación intentó codificar en unas pocas frases la idea del poema como una expresión del orden universal. De Rokha necesitó hacer del poema un receptáculo de las contradicciones existentes entre conciencia y realidad, y esta búsqueda dialéctica es la que se intentó sintetizar en el personaje Raimundo con un heroísmo que aspira a los valores de un mundo suprarreal. Por su intermedio expresó una respuesta parcial a las contradicciones que el escritor encontraba en la realidad nacional y latinoamericana de la época.

Con este texto finalizó la primera etapa del trabajo poético de Pablo de Rokha, en la cual el poeta desarrolló su propio sistema de escritura basado en un lenguaje de imágenes desbordantes, donde predominó la espontaneidad del flujo de conciencia. El tema dominante de estos poemas es el mundo chileno y latinoamericano formalizado en narraciones con personajes y acciones, pero poetizado en imágenes y metáforas.

La etapa 1930-1950 del trabajo poético de Pablo de Rokha comenzó en un momento de cambios irreversibles para la humanidad: regímenes autoritarios en Europa marcados por el fascismo, la guerra civil española y el inicio de la segunda guerra mundial. Estos episodios afectaron profundamente a los intelectuales latinoamericanos que se lanzaron a buscar respuestas a su propia crisis. Entre las naciones latinoamericanas que trataban de sobrepasar su estado de subdesarrollo congénito estaban Argentina, Brasil, Chile, México y Puerto Rico. En Chile, la crisis culminó en el año 1932 con una república socialista que duró solamente doce días, pero contribuyó a formar la base del Partido Socialista y sirvió como afianzamiento del movimiento popular. Las clases medias y el proletariado ganaron espacio social hasta el punto de constituir un poder alternativo hacia el final de los años 30, cuando fue elegido Presidente de la República el candidato del Frente Popular, Pedro Aguirre Cerda.

Pablo de Rokha no permaneció al margen de la actividad social ya que fue el primer poeta que adoptó una actitud militante en 1932 a través de sus artículos en el periódico La Opinión, los que continuó escribiendo hasta 1938. Adhirió al Frente Popular, a la República Española y al Partido Comunista de Chile. Existía una afinidad entre los artículos de periódico, impregnados de protesta social y su poesía militante que quería ser un "canto de trinchera" en un intento de reconciliar las raíces idealistas de su pensamiento estético y las nuevas ideas aportadas por el marxismo. Sin embargo, el impulso artístico de origen nietzscheano continuó siendo primordial en su estética, en la cual seguía la búsqueda de una unidad entre las percepciones oníricas e inconscientes y el uso de la inteligencia racional y lógica. Durante aquellos años, la enemistad de Pablo de Rokha con Pablo Neruda se profundizó y encontró cauce en artículos tales como “Epitafio a Neruda” (1933), "Esquema del plagiario" (1934), entre otros. El centro del ataque de De Rokha a Neruda se basó en la acusación de plagio y en la falta de compromiso político de este último. También atacó a Vicente Huidobro, Joaquín Edwards Bello, Eduardo Anguita, Pedro Prado y a otros escritores. Obsesionado por un concepto de compromiso social ilimitado, extendió sus críticas tanto a los políticos de derecha como a los de izquierda, entre estos últimos, Marmaduke Grove y Pedro Aguirre Cerda. Esta actitud de poseedor de la verdad absoluta en el terreno moral, fue el foco dominante de su trabajo creativo.

En 1930 inició una nueva etapa de escritura poética que se caracterizó, en una extraña simbiosis, por su contenido social y bíblico. En 1932 apareció el texto El canto de hoy y luego Canto de Trinchera (1933). En esos años el poeta ingresó al Partido Comunista, donde militó hasta que lo marginaron, en 1940. Por esa época, cierto reconocimiento oficial a su labor poética y cultural, le permitió viajar y trabajar en la Escuela de Bellas Artes como instructor. Su poesía se volcó en la defensa de la democracia, el socialismo, el antifascismo y la coyuntura social del momento. En 1937 publicó “Imprecación a la bestia fascista”, poema dedicado a los republicanos de España, de temple tan rabioso como el de sus artículos y, en 1938, el texto Cinco cantos rojos mostró otro intento de identificación entre trabajo poético y político.

Además de los libros de poesía directamente militantes, Pablo de Rokha dedicó largos poemas a figuras bíblicas: Jesucristo (1933) y Moisés (1937). En estos poemas buscó un equilibrio entre la épica heroica y el compromiso social. Este hibridismo que mezcla lo lírico y lo épico, así como lo subjetivo, con la descripción de figuras literarias, provocó una tensión entre los sentimientos expresados por el Yo poético y el universalismo simbólico de estos personajes paradigmáticos. En Jesucristo exaltó la figura de Cristo como conductor del pueblo judío, mezclando lo histórico con lo legendario. En él se unen el Mesías, el revolucionario y el poeta y es, cronológicamente, el primer canto político del autor desde el punto de vista del significado. Es un poema en prosa que sigue muy de cerca el texto bíblico, intensificando el uso de personajes como alegorías significativas. Sin embargo, en de Rokha, la figura de Cristo también desarrolla una mundanidad (Cristo corno bebedor, atleta, mujeriego, vagabundo) que lo distancia de su fuente literaria. Esta confluencia de lo físico y lo metafísico, de lo individual-histórico y lo universal-mítico, es un rasgo dominante en la poesía rokhiana. En Moisés continuó este mismo estilo y temática, aunque está estructurado en largos versículos a la manera de la fuente bíblica: Exodo, Levítico y Deuteronomio. El poema narra la odisea de Moisés y del pueblo hebreo desde el episodio de la zarza ardiente hasta la muerte del personaje en Jericó. La atmósfera -entre realista y fantástica- está marcada por una "escritura" simbólica en la que predominan los verbos y los sustantivos. El poeta usó imágenes visionarias, comparaciones inusitadas, metáforas, hipérboles y reiteraciones de gerundios y participios para mostrar la relación de los seres humanos con la misión suprahistórica del héroe y la intervención de lo sagrado, encarnada en Dios. Moisés no es solamente un fanático religioso iluminado, sino también el conductor del pueblo que lucha contra la injusticia y la corrupción. Estos libros-poemas rechazan la tendencia realista militante que impera en otros libros y reaviva la permanente contradicción de la obra rokhiana.

En este período, de Rokha escribió también algunos poemas políticos de menor importancia como “Los 13”, un texto inconcluso que consiste en tres retratos de líderes políticos (Lenin, Trotski y Marx); “Oda a la memoria de Gorki”, poema en versículos de carácter apostrófico y “Romancero proletario”, escrito en décimas y ligado a las formas populares. En 1936, su esposa Winétt de Rokha publicó su primer libro de poemas, Cantoral, el que la ubicó como una de las poetas más importantes del país. Un año antes, Pablo de Rokha había publicado otro texto estético con el título de Estimativa y método en Antología de poesía chilena nueva preparada por Eduardo Anguita y Volodia Teitelboim. En este texto, insiste en la diferencia entre lo que denominó verdad científica y verdad estética, donde –en ésta última- el arte continúa siendo una aspiración hacia lo infinito y lo universal. Los principios idealistas de Pablo de Rokha, ligados a la psicología freudiana y a los estudios jungianos sobre el inconsciente colectivo se mezclaron con una embriónica intención social. Un ejemplo de esta búsqueda de confluencia se expresa en su libro de poemas Gran temperatura (1937), centrado en los temas de la soledad, el tiempo, la muerte y la liberación revolucionaria. Un "leit motiv" fundamental es el tópico de Ubi sunt a través del cual el Yo poético expresa su deseo de eternizar el amor y la vida. A la luz de la finitud y limitación de su historia personal, el poeta opone la voluntad humana como entidad social que tiene como valores fundamentales el sentir, el pensar y el luchar. La esperanza en una sociedad sin clases como utopía revolucionaria se enfatiza por sobre la alienación de la experiencia individual.

En 1939 inició la publicación de “Multitud”, revista cultural de temas ecuménicos aparecida en un clima de gran actividad política corroborada por el triunfo, en las elecciones, del Frente Popular. Con esta revista, el poeta dio a conocer sus ideas políticas y estéticas participando al mismo tiempo como militante en las arenas nacionales e internacionales. La revista es un elemento más que concurrió a la visión rokhiana de unificar las formas de la vida diaria, social e intelectual en una totalidad significativa. En “Multitud”, coexisten textos sobre urbanismo, poemas, crítica literaria, ensayos políticos, avisos comerciales, y sesiones del Senado. Tenía una estructura general en la cual el fenómeno singular se disolvía en lo total, haciendo coexistir autores tan disímiles como Rimbaud, Lenin, Gorki o Lautréamont.

Entre 1938 y 1942, de Rokha trabajó intensamente en actividades políticas, se publicaron algunos trabajos estéticos nuevos que más tarde formarán parte del libro Arenga sobre el arte (1949). En ellos, el poeta introdujo los conceptos de arte popular y arte proletario como parte de una forma heroica y épica de escribir, lo que era propio de una nueva clase de tragedia: la tragedia social. Este nuevo tipo de escritura, que se basó en el desarrollo intuitivo de las imágenes –el lenguaje pánico– transformó al poeta en un político profesional. Como una manera de verificar artísticamente estas ideas, de Rokha publicó Morfología del espanto (1942), un libro que aspiraba a ser una obra que pudiera dar cuenta del pasado, presente y futuro del ser humano. Fue el intento de buscar una salida histórica al horror y al pesimismo de la guerra, cantando al heroísmo de las masas y la lucha del individuo por salvarse de un mundo que agonizaba. Su Yo poético se transformó en un catalizador de las fuerzas en conflicto, intentando sobrepasar la angustia del presente por medio de un sueño delirante que se proyectaba hacia la redención y la felicidad humana. Sin embargo, al final, la conciencia individual no puede oponerse al ciclo inevitable de la naturaleza que culmina en la muerte. Por esta misma razón Morfología es otro de sus proyectos que conforma, por un lado, una cosmología poética totalizadora, siendo, al mismo tiempo, una visión del mundo cruzada por contradicciones irresolubles: la de lo sensible y lo inteligible, la de lo carnal y lo espiritual, la de naturaleza e historia, la de vida y muerte. El núcleo de la contradicción fundamental, continúan siendo las aspiraciones del Yo individual para sobrepasar las situaciones alienantes a través de la identificación con el Yo colectivo.

En 1937, el poeta presidió la Casa América, órgano cultural de los comunistas chilenos. Colaboró entusiastamente en el Frente Popular, que eligió como presidente a Pedro Aguirre Cerda en 1938. En 1943, el presidente Juan Antonio Ríos le extendió un nombramiento para realizar una extensa gira por el continente americano. Estaba en Argentina cuando fue elegido presidente de Chile Gabriel González Videla, quién inició un período de represión sostenida contra el Partido Comunista. En aquel momento, Pablo de Rokha a quien acompañaba su esposa Winétt, da por terminada su misión oficial y se queda en la Argentina.

A comienzos de 1943, de Rokha seleccionó e introdujo una antología de poetas chilenos titulada Cuarenta y un poetas chilenos: 1910-1942, la cual cubre una variada gama de autores que van desde posiciones surrealistas hasta las de literatura social.

Durante el viaje que hizo por América Latina, escribió varios libros. El primero de ellos, Canto al ejército rojo (1944) había sido escrito antes de su salida y se trata de un extenso poema en verso dedicado al ejército soviético y su lucha contra las fuerzas de Hitler. El poema recuerda la historia de la humanidad desde sus orígenes, por intermedio de un Yo visionario que muestra esta historia como un proceso que culmina ejemplarmente en el ejército. El primer libro escrito durante el viaje, Los poemas continentales (1944-45), comprende textos dedicados a los Estados Unidos y a México. El primero es una exaltación de Norteamérica como expresión de la lucha contra las fuerzas del Eje. El segundo tematiza los valores de la historia mexicana desde sus orígenes indígenas. De otro libro de ensayos titulado Interpretación dialéctica de América: 105 cinco estilos del Pacífico (1948), sólo pudo publicar un volumen de un total de cuatro porque el editor argentino suspendió el resto de la edición debido a su contenido marxista. La obra analizaba las características de los países latinoamericanos enfatizando el papel del colonialismo, el retraso económico y cultural del continente y el desarrollo de los monopolios. El libro más importante de este período viajero es Arenga sobre el arte (19493. En él se incluye una serie de ensayos de estética, una colección de poemas publicados independientemente como Carta magna del continente y un nuevo libro de Winétt: El valle pierde su atmósfera. Para Pablo de Rokha no hay formas neutrales y todas las formas logradas tienen que ser sociales y épicas, y deben hablar de la historia trágica de las multitudes del continente. De esta manera, el artista es también un luchador social, un héroe y un creador de formas para las mayorías. Carta magna es la aplicación de estas teorías y muestra una continuidad con los trabajos anteriores. Se presenta como una serie de poemas en verso libre destinados a cantar los hechos del continente y la reconstrucción de su historia. Se destaca en este libro el texto "Epopeya de las comidas y bebidas de Chile (Ensueño del infierno)", un poema en el cual las comidas y bebidas del país se mitifican y con ellas también los seres y lugares comunes. Esta apoteosis exalta el mundo primitivo natural de los campesinos, los mineros, los pescadores y el campo chileno. El poema se estructura como una antítesis entre la exaltación de los orígenes y la conciencia de la transitoriedad del presente, expresada ya en otros poemas, y se mueve entre la apoteosis y la angustia, haciendo del Yo poético el núcleo que estructura el mareo general. Un rasgo original consiste en mostrar una realidad que no aparece comúnmente poetizada en la tradición literaria: el comer, el beber, el juego y las diversiones del pueblo. De este modo, lo nacional-popular es reiterado como un arquetipo cultural y un símbolo de la existencia auténtica. La poesía de Pablo de Rokha llegó, en esta etapa, a un momento de equilibrio entre sus aspiraciones individuales y sociales. A pesar de su angustia y soledad individual, su obra alcanzó a América y al mundo con su abarcador compromiso político.

La tercera etapa de la obra rokhiana (1951-1968) se produjo bajo el predominio de la Guerra Fría en las relaciones internacionales, mientras que en Chile el gobierno de González Videla declara ilegal al Partido Comunista. La búsqueda de un hombre fuerte que pudiera poner fin al caos y la corrupción llevó una vez más a la presidencia al ex general Carlos Ibáñez del Campo en 1952, mientras Salvador Allende, al que apoyaba Pablo de Rokha, obtiene escasos votos. Winétt muere el 7 de agosto de 1951, dejando al poeta más sólo que nunca. Bajo la influencia de esta tragedia, escribe su próximo libro Fuego negro (1953), un texto en prosa poética que exalta la memoria de la amada y que adopta a veces la estructura de la elegía y el lamento desesperado. El Canto se transforma en una aullido visceral del Yo aniquilado por el terror y el sufrimiento que ha producido la muerte de la Musa-amada. La imagen de la Amada se relaciona con la del Pueblo, para poder rescatar al hablante angustiado de su soledad y conectarlo con el Tú y el Nosotros fuentes de la utopía colectiva. La poesía se convierte en un acto purificador que salva al Yo de la caída y la pena, conectándolo con los otros. Son años de desesperación, angustia y desaliento, que se traducen en libros desolados y en una vida solitaria agrandada posteriormente por la muerte de sus hijos Carlos y Pablo.

En 1954, de Rokha publicó Arte grande o ejercicio del realismo y una monumental Antología que recoge trabajos de toda su vida. El primero es un libro de poemas en prosa que trata de las tensiones de la Guerra Fría. En cuanto a la Antología, aunque el poeta retocó muchos poemas, permanece como un testimonio importante para el conocimiento global de su obra.

La elección del general Ibáñez probó ser inútil para resolver los problemas estructurales de la economía chilena y de Rokha subrayó su desilusión política con el Frente Popular y las fuerzas de izquierda, en una serie de artículos en “Multitud”. Una nueva coalición de izquierda, el Frente de Acción Popular (FRAP), se creó en 1956 y, a pesar de que el poeta le prestó su apoyo, no pudo dejar de guardar una distancia crítica y un limitado entusiasmo hacia sus postulados.

Por otra parte, las polémicas y disputas entre los intelectuales, continuaron alimentando odios y aversiones. Mahfud Massís y Julio Tagle, yernos de Pablo de Rokha, publicaron una pequeña revista llamada “Polémica” en la que atacaron a Neruda. Éste respondió, por su parte, con poemas evasivos pero de gran efectividad y agresividad en Canto general (1950), Odas elementales (1955) y Estravagario (1958).

Idioma del Mundo (1958), escrito en prosa poética, es una mezcla de ficción e historia. Hay aquí un intento de convertir la historia universal en poesía por intermedio de una actitud reflexiva sobre lo que se dice. Actuando a través de una acumulación de elementos, el poeta sitúa el trabajo poético muy cerca de una épica histórica, en la que se describe, narra y establecen relaciones contextuales y se liberan conexiones entre los fenómenos sociales de diferentes culturas y épocas. El texto se materializa porque no puede separarse lo establecido, de la realidad vivida por el lector. Aquí, Winétt la Musa, es una vez más el punto de reunión entre el Yo angustiado que refleja la transitoriedad y el Otro que sufre y lucha por su redención histórica. Una vez más, la poesía purificó a su creador y lo distanció de su deseo de autodestrucción, aunque no pudo dejar de presentar ese estado de "vivir muriendo" que lo angustiaba. En el libro siguiente, Genio del Pueblo (1960), el poeta buscó un camino para resolver el conflicto entre lo particular y lo general. En este libro donde dialogan 111 personajes, Neruda aparece con el nombre de Casiano Bastalto y nuevamente es satirizado por de Rokha. Se trata de una exposición dialogada en que los personajes mayormente de extracción campesina, enlazan sus problemas cotidianos con el destino de Chile y del mundo. Este fresco de personajes tiene como foco dominante el tema de Chile y de su gente, que se expresa por medio de muleros, mineros, prostitutas, huasos, vaqueros, campesinos, "cantoras", pescadores, artesanos y marinos. También aparecen figuras nacionales como el bandido Joaquín Murieta, el dirigente sindical Luis Emilio Recabarren y Neruda. El autor mismo tiene varios alter egos que exponen sus ideas: Juan de Dios Pizarro, Raimundo Contreras, Juan de Dios Alvarado, entre otros. El sufrimiento de los explotados es un tópico que permite unificar los enunciados que se dan a través del poeta, que con su canto –la épica americana– mostró a los verdaderos héroes del continente: los héroes populares.

Esos años son difíciles para el poeta. Vendía sus libros de puerta en puerta y de ciudad en ciudad, amargado por el dolor y el recuerdo imborrable de su compañera Winétt. En esa última etapa de la obra de Pablo de Rokha, en una América convulsionada por los movimientos políticos de los sesenta, los conflictos estéticos previos se reviven y los valores de lo nacional-popular se refuerzan. Uno de los grandes libros de ese tiempo es Acero de invierno (1961), conformado por diez extensos poemas que incluyen tres estilos y temas primordiales: una épica nacional-popular, la angustia frente a la muerte y los cantos de estilo social. Ya sea cantando al poroto o al campeonato de rayuela, revivió su contacto con las raíces vernaculares que había iniciado con las comidas y bebidas. Hombres, mujeres y objetos se transformaron en actos y hechos simbólicos que mostraron facetas de la vida humana generalmente incomprendidas por la lírica tradicional. Por otra parte, el Canto del macho anciano expresa toda la angustia del Yo degradado por el paso del tiempo y la decadencia social e individual. Se dio una lucha moral entre ese presente que aniquilaba y el pasado mitificado por la memoria que lo transformaba en un paraíso. El único encuentro posible se producirá en un futuro, que el poeta canta en imágenes visionarias. Aceptando que la muerte es el destino inevitable del ser humano singular, buscó una trascendencia que le permitiera sobrevivir y alcanzar un mundo imaginario donde la historia se transformaría en mito.

En los años siguientes, de Rokha reafirmó esta posición de compromiso con libros como Canto de fuego a China Popular (1963), el texto inédito China Roja (1964), escrito después de una invitación a China, y Mundo a mundo: Francia, primer estadio (1966).

Sin embargo, entre los últimos libros el más importante es indudablemente Estilo de masas (1965) en el que una vez más el poeta elevó a la categoría de personajes épicos a figuras populares reales o ficticias. Los diferentes poemas de este libro forman una unidad compleja en la que las figuras retóricas y los elementos sintácticos y verbales continúan una línea de escritura previa, pero con ciertos rasgos peculiares. El mismo año 1965, de Rokha recibe el Premio Nacional de Literatura. Dirá que "me llegó demasiado tarde, casi por cumplido y porque creían que ya no iba a molestar más". Durante sus últimos años, ya muy enfermo, vivió rumiando su resentimiento contra la sociedad oligárquica, aunque sin dejar de lado la espontaneidad y la cordialidad patriarcal que hacían célebre su casa y su familia.

El 10 de septiembre de 1968 se suicidó, justo antes de cumplir los 74 años, agobiado por problemas económicos, los estados depresivos y las enfermedades. Se unió definitivamente a su ficción poética al poner término a su trayectoria vital del mismo modo que Juan el carpintero de su libro Los Gemidos:

Aquí yace "Juan el carpintero"; "vivió setenta y tres años, pobremente. Vio grandes a sus nietos menores y amó, amó, amó su oficio con la honorabilidad del hombre decente, odió al capitalista imbécil y al peón canalla, vil o utilitario.

Dejó un libro inédito. Rugido de Latinoamérica, unas memorias inconclusas y fragmentos de dos libros más: Infinito contra Infinito y Cuero de Diablo.

Resumen de la introducción del libro Pablo de Rokha: Nueva Antología, selección y prólogo de Naín Nomez, Editorial Sin Fronteras, 1987

DATOS BIOBIBLIOGRÁFICOS

         Nació con el nombre de Carlos Díaz Loyola el 17 de octubre de 1894 en Licantén, provincia de Curicó.

         Estudió en la Escuela Pública de Nº 3 de Talca (1901). Posteriormente, desde 1905 a 1911, estudió en el Seminario Conciliar de San Pelayo de Talca. Escribió para los periódicos La Razón y La Mañana.

         Se ganó la vida con la compra y venta de productos agrícolas. Entre 1922 y 1924 residió en San Felipe. Luego se trasladó a Concepción y fundó la revista Dínamo.

         Fue candidato a diputado por el Partido Comunista. Trabajó en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile. Escribió en el diario La Opinión. En 1939 inició la publicación de la revista Multitud. En 1943 el Presidente Juan Antonio Ríos "le extiende al poeta un nombramiento para realizar una extensa gira por el continente americano". (Naín Nómez). La gira abarcó 21 países.

         En 1965 recibió el Premio Nacional de Literatura.

         Murió el 10 de septiembre de 1968.

El Hombre

         Pablo de Rokha era un hombre fornido, exuberante, dado al placer de las comidas y del vino. Carecía, a veces, de las maneras que en la sociedad pasan por buenos modales. No tuvo muchos amigos, sino más bien abundaban los contrarios. Era apasionado, categórico, muy político. La política fue uno de los instrumentos favoritos que usó en su vida, tanto en la contingencia como en la poemática. Esto también lo descartó de ciertos cenáculos y su lucha literaria fue solitaria.

         Vendía sus libros personalmente, recorriendo el país. Era una personalidad complicada y conflictiva. Es lo que siempre dijeron sus contrincantes. Entendido sólo en el círculo de sus adeptos e íntimos. Al igual que su hijo Carlos, terminó suicidándose.

El poeta

         La poesía de Pablo de Rokha no concitó, precisamente, el entusiasmo de los críticos chilenos. La gran mayoría lo atacó ferozmente, descalificando su tarea literaria. Los menos, aplaudieron.

         El poeta fue, como Vicente Huidobro, un bardo rupturista en la poemática chilena y eso, por cierto, no siempre hace coincidir los aplausos. Sus primeras obras, al igual que las de Pablo Neruda y Gabriela Mistral, no fueron bien recibidas y gran parte de su trabajo careció de estudios profundos que examinaran y esclarecieran su quehacer.

         No es fácil leer a Pablo de Rokha. Había en él un tremendismo que chocaba a ciertos espíritus. Su persona irradiaba un apasionamiento que rompía con los esquemas y costaba mucho separar hombre y poeta, específicamente en sus innumerables polémicas con los poetas chilenos Neruda y Huidobro, y de la mayoría de los comentaristas literarios. En verdad, arremetió contra todos.

Libros publicados

  • Versos de infancia, 1916
  • Sátira, 1918
  • Los gemidos, 1922
  • U, 1926
  • Heroísmo sin alegría, 1927
  • Suramérica, 1927
  • Satanás, 1927
  • Ecuación. Canto de la fórmula estética, 1929
  • Escritura de Raimundo Contreras, 1929
  • Jesucristo, 1937
  • Moisés, 1937
  • Gran Temperatura, 1937
  • Cuarenta y un poetas jóvenes de Chile, 1943
  • Arenga sobre el arte, 1949
  • Fuego Negrom, 1953
  • Antología (1916-1953), 1954
  • Neruda y yo, 1955
  • Idioma del mundo, 1958
  • Genio del pueblo, 1960
  • Acero de invierno, 1961
  • Canto de fuego a China Popular, 1963
  • Estilo de masas, 1965
  • Mundo a mundo, 1966
  • Poemas rimados o asonantados, 1966
  • Tercetos dantescos a Casiano Basualto, 1966
  • Mis grandes poemas, 1969
  • Antología poética, 1972
  • Epopeya de las comidas y las bebidas de Chile, 1986
  • Nueva Antología, 1987
  • El amigo Piedra, 1990

Extraído parcialmente de Escritores.cl

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Pablo de Rokha

POEMAS
Apología del hombre de acción

         —Poetas de los himnos a máquina, vagabundos del ideal trágico, dionysíaco, INÚTIL: iluminados que cantasen el idilio de Dios y las tumbas, dando la espalda al sol poniente; montañas con ojos, océanos sin lengua, océanos sin lengua, árboles sin lengua, claridad con manos y sin voz, ¡y sin voz!, ¡¡y sin voz!..!..

         Os amo exploradores, descubridores, conquistadores, revolucionarios, piratas, colonos, anarquistas, misioneros, generales, presidiarios, aventureros de frente cuadrada y corazón, corazón lleno de flores marchitas, soles podridos, oscuras ilusiones asesinas, os amo, os amo, os amo; mi instinto canta con vosotros la libre alegría de HACER, la libre alegría de HACER, la libre alegría de HACER!.. … …

         (Napoleón y Lenin, Teresa de Avila, Carlo Magno, Julio César, Hernán Cortés, Pablo el Apóstol, Alonso Quijano, Alonso Quijano, Mahoma, Garibaldi e Iñigo de Loyola, Colón, Colón, Alonso Quijano, Alonso Quijano, Bolívar, O'Higgins, Washington; Jesús, el maximalista de Nazareth... ... ...campanarios, campanarios de la catedral de los tiempos!..

         Sois románticos y audaces como navíos de ladrones románticos, románticos; queréis lo vertiginoso y el AZAR; dicen los caminos, dicen los caminos: «A NINGUNA PARTE, CAMINAR POR CAMINAR...» y seguís los caminos; —el objeto del mundo es ése... ¿cuál?.. ...EL MUNDO—.

         Poseéis la verdad, la verdad de saber que ya no hay verdaderas verdades, ya no hay verdaderas verdades, ya no hay verdaderas verdades, y vivís gravitando entre la vida y la muerte, equilibrándoos sobre el alambre microscópico que UNE dos precipicios: lo que parece y lo que es; héroes!..

         Y estáis moviéndoos, moviéndoos, moviéndoos siempre, oh! dínamos, cual planetas impelidos, arrastrados por la voluntad del MUNDO hacia las actividades eternas o astros que girasen alrededor del hombre, alrededor del hombre; moviéndoos, moviéndoos SIN SABER SABIENDO el objeto de moverse, el objeto de moverse, de moverse, el objeto de moverse e ir a zancadas desde el sepulcro a la cuna, desde el sepulcro a la cuna. desde el sepulcro a la cuna, o viceversa; bailarines, saltimbanquis macabros, NIÑOS QUE ANDUVIESEN JUGANDO A LA PELOTA CON EL UNIVERSO!.. !.. !..


La inclusión de estos poemas de Pablo de Rokha en
Poéticas es una atención de

Biblioteca Virtual BEAT 57

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