Santiago Azar

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DATOS BIOBIBLIOGRÁFICOS

Reside en Santiago de Chile.

Libros publicados

  • Los silencios, (cuaderno), 1992
  • Navega la poesía, (recopilación de poemas publicados), 1993. Segunda edición, 1994
  • El pez inquieto, Editorial Mosquito, 1997
  • Poemas para el fin de siglo, 1998
  • Canto a la Colorina y otros poemas, Ediciones Imagi, Talca, Chile, 2000

Premios y distinciones

  • Primer Premio en el Concurso de Poesía Regional, para estudiantes de Enseñanza Media, organizado por el Ministerio de Educación, 1991
  • Primer Premio en el Concurso Iberoamericano de poesía "Paz y Cooperación", organizado por la comisión Quinto Centenario, del Gobierno Regional de Madrid, España, por Punta de tierra en tinieblas, 1992
  • El Fondo del Libro y Lectura del Gobierno de Chile selecciona El pez inquieto, para su difusión en las principales Bibliotecas Públicas del país

Antologías

  • Poetas del Maule, 1998

Otras actividades

  • Cofundador de la revista literaria "Homero", 1995
  • Dirige talleres literarios en la Universidad Católica del Maule, 1999
  • Dirige talleres literarios para niños en la Fiesta de la Cultura, organizada por el Gobierno, 2000
  • Integra la planta de talleres artísticos del Instituto de Estudios Generales de la Universidad Católica del Maule, 2000
  • Dirige la revista literaria “El jinete de palo”, dependiente de la casa de estudios citada, 2000

Inéditos

  • Inventario Solemne
  • Poesía y poder, antología literaria
.

Santiago Azar

POEMAS
TERCER MUNDO

Mi tercer mundo
son este morir en la salud pública,
estas camisas que compré de segunda mano,
estas goteras por donde aparece el invierno
como un anciano perverso y gigante.
Mi tercer mundo 
es este educarse con libros prestados,
con lápices que se van desgastando,
con caminatas y zapatos rotos.
Mi tercer mundo
es saborear caldos de pobreza amarga,
piojos como integrantes de las familias
y analfabetos repartidos como muchedumbres.
Es tener deportistas raquíticos y borrachos,
calles de tierra, o con alumbrado siniestro,
decrépitos funcionarios incrustados en la administración pública.
Mi tercer mundo
es un cuarto donde quemo mis pupilas en un techo sucio,
son estos chiquillos con enfermedades interminables,
madres pariendo para conquistar el universo,
ancianos entregados a la espina de la vejez,
sordos y mudos, muertos para adentro.
¿Y quién tiene la culpa?
Nosotros, por el solo hecho de haber nacido,
por el solo hecho de haber dicho patria
en el día equivocado y en la hora impensada.
EL GLOBO

Gritaba el niño, enloquecido,
al ver que su globo subía al cielo,
subía con un cordel colgando que hacía muecas
a las diminutas manos del infante.
Gritaba el niño, sollozando
y el padre desesperado le dijo que callara,
que le obsequiaría otro,
que globos había cientos para elegir.
Mientras por la mente de aquella pequeña infancia
sólo atravesaba una inconfundible angustia:
los planetas del universo no devolverían jamás
a su globo color azul, pues se parecía demasiado a ellos.
NOTAS DE PROTOCOLO

La soledad me pide que nos sentemos a la mesa
y brindemos por toda esta vida juntos.
Que ya es hora que nos empecemos a tutear
como viejos compadres de tomo y lomo.
No vaya a ser cosa que me visite la muerte por estos días
y que ni siquiera nos hayamos presentado como dos caballeros.
HAPPY BIRTHDAY

Feliz cumpleaños-me dice la vida-con voz ronca,
mientras extiende una estúpida torta con sus respectivas velas
y el escenario propicio para pedir los deseos.
A todo esto,
comienzan a hacer su arribo
los respectivos invitados sorpresa.
Así, acabo de ver pasar hacia el baño al tiempo
que como habitualmente sucede,
genera crudos espectáculos
luego de una u otra copa.
Por el otro rincón diviso a las heridas y mis dolores
que se ríen a carcajadas de mis lamentos.
Sin embargo, llegan estas veinticinco velas
frente al viento indescriptible de mis labios,
pero el único deseo que de improviso se me viene a la mente
es que se largue todo este gentío inoportuno,
que el tiempo y compañía, se devuelvan a mi infancia,
que la arruga que cabalga palmo a palmo con mi rostro,
se detenga por un instante en una estación sin nombre.
¡Que se larguen todos estos borrachos invitados!
y me dejen celebrar los días de mí mismo
con un aplauso único a la última carrera de mi juventud.
COMUNICACIÓN CORTADA

-Permiso poeta,
aquí estamos nuevamente,
para ver si esta vez ganamos- 
me dicen mis camisas viejas, mis chaquetas,
todos estos zapatos desabrochados por la luna.
-Otra vez te traemos los recuerdos-.
Sin embargo, yo nada quería con mis antiguos habitantes,
ya que me tiraban raíces a los días y me detenían.
-Queremos que escribas tus memorias y nos incluyas- insistían.
De una vez por todas, me levanté y mostré las líneas de mi mano
para decirles: Ahí están mis memorias,
en cada camino y estrella que se ha cruzado por mis palmas.