Xavier Villaurrutia

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DATOS BIOBIBLIOGRÁFICOS

      Nació en 1903, en México. Murió en 1950. Poeta de gran sensibilidad cuya obra se caracteriza por las constantes referencias a la muerte y la angustia que logra transmitir por medio de sus trabajos.

      Fue contemporáneo de Jaime Torres Bodet y Salvador Novo con quien dirigió la revista Ulises, y fue miembro del grupo de los Contemporáneos.

Libros publicados

Entre otros

  • Reflejos, 1926
  • Dos nocturnos, 1931
  • Nocturnos, 1933
  • Nostalgia de la muerte, 1939-1946
  • Décima muerte y otros poemas no coleccionados, 1941
  • Canto a la primavera y otros poemas, 1948
  • Autos profanos, 1943
  • Obras, 1966 (recoge su producción poética)
.

Xavier Villaurrutia

POEMAS
POESÍA

Eres la compañía con quien hablo 

de pronto, a solas. 

Te forman las palabras 

que salen del silencio 

y del tanque de sueño en que me ahogo 

libre hasta despertar. 

 
Tu mano metálica
endurece la prisa de mi mano 

y conduce la pluma 

que traza en el papel su litoral. 

 
Tu voz, hoz de eco, 

es el rebote de mi voz en el muro, 

y en tu piel de espejo 

me estoy mirando mirarme por mil Argos, 

por mí largos segundos. 

 

Pero el menor ruido te ahuyenta 

y te veo salir 

por la puerta del libro 

o por el atlas del techo, 

por el tablero del piso, 

o la página del espejo, 

y me dejas 

sin más pulso ni voz y sin más cara, 

sin máscara como un hombre desnudo 

en medio de una calle de miradas.
AIRE

El aire juega a las distancias: 

acerca el horizonte, 

echa a volar los árboles 

y levanta vidrieras entre los ojos y el paisaje. 

 

El aire juega a los sonidos: 

rompe los tragaluces del cielo, 

y llena con ecos de plata de agua 

el caracol de los oídos. 

 
El aire juega a los colores: 

tiñe con verde de hojas el arroyo 

y lo vuelve, súbito, azul, 

o le pasa la borla de una nube. 

 
El aire juega a los recuerdos: 

se lleva todos los ruidos 

y deja espejos de silencio 

para mirar los años vividos.
LUGARES [I]

Vámonos inmóviles de viaje
para ver la tarde de siempre 

con otra mirada, 

para ver la mirada de siempre 

con distinta tarde. 


Vámonos, inmóviles.
VIAJE

La luz se va con el tren
silbando, enrollada en humo, 

apenas si en las colinas 

unta un brillo. 

 
¡Ay! Y nos vamos pensando 

lejos, con el tren silbando, 

sin movernos ni cansarnos. 

 
¡Ay! Y nos vamos pensando 

sin volver adonde estamos. 

 
Se mueve en el cielo un aire 

cenizo, lento. Se mueve 

un aire sin aire. 

 
Nos moja, al correr, un agua 

oscura y tibia. Nos moja 

un agua sin agua. 

 
Y el corazón se apresura 

o, quién sabe, se detiene 

oyendo el silbido que 

raya largo, de punta 

en la pizarra y nos deja 

un calosfrío de infancia... 

 
Así, robando la luz, 

seguimos sin llegar 

y sin partir.
LUGARES [II]

Llévame contigo, tan lejos
que, en el camino, olvide 

las palabras. 

 
Llévame contigo tan cerca 

que, sin camino, no tenga 

palabras.
CALLES

Caminar bajo la rendija azul, 

¡tan alta! 

Caminar sin que los espejos 

me pongan enfrente, 

¡tan parecido a mí! 

 
Callando, aunque el silencio 

alargue la calle endurecida. 

Caminar, sin que el eco 

grabe el oculto disco de mi voz. 

 
Al mediodía, al mediodía 

siempre, para no ir delante de mí, 

y para no seguirme 

y no andar a mis pies. 

 
De prisa, dejando atrás la compañía 

eterna, hasta quedarme solo, 

solo, sin soledad.
LUGARES [III]

Yo te dejaba ir, los ojos
cerrando, al fin te guardaba 

la placa de mi retina. 

¡Saldrías cercana y clara! 

 
Por la noche revelaba 

tu imagen para, de una vez, fijarla. 

Al sol, borrosa y lejana, 

¡no era nada!
NOCTURNO SOLO

Soledad, aburrimiento, 

vano silencio profundo, 

líquida sombra en que me hundo, 

vacío del pensamiento. 

Y ni siquiera el acento 

de una voz indefinible 

que llegue hasta el imposible 

rincón de un mar infinito 

a iluminar con su grito 

este naufragio invisible.

La inclusión de Xavier Villaurrutia en
Poéticas es una atención de Martín Sosa López